Sunday, June 19, 2011

Querido David:

Me acuerdo de Siempre el mismo día... ¡Y SONRÍO! ¡Qué bien lo he pasado leyéndolo! Al acabarlo anoté algunas ideas en un folleto del LIDL pero creo que lo he perdido, en la calle o mi propio maremágnum. Y más ilusión me ha hecho aún, pensar que ya está hecha la película. Últimamente sólo leo 'guiones' pero mira que lo paso bien. Su historia es romántica, sí, sin final feliz, sí... pero es tan divertida, tiene tal cantidad de detalles graciosos, cómicos, de frases geniales cogidas al vuelo, de expresiones con las que no puedes evitar sonreirte. Lo he pasado así, bien y mal. Sé que con Dexter yo no tendría futuro. Valoraría la actitud de Emma (en una persona real) que es capaz de aguantar lo inaguantable en una amistad, sobreponiendo el amor y el cariño a las malas etapas. Yo hubiera plantado a Dexter a la primera de cambio. Realmente eso hizo Emma, le dijo que no podía volver a verle aunque le quería mucho. Y sí, también he sufrido con el final. No me lo podía creer. Cuando leí lo que le pasó a Emma, tendría que haberme visto: volviendo y revolviendo rápidamente las páginas para ver si aparecía en las siguientes... y creí verla, es verdad, pero sólo fueron espejimos de otra época. Estoy deseando ver la adaptación porque sé que también disfrutaré, aunque no tanto como lo he hecho con el libro... o eso creo.
Espero que le vaya bien y continúe escribiendo así. Un fuerte abrazo. Si rescato mis anotaciones ilegibles en la publicidad junto a la oferta de calabacines, le añadiré alguna nota. Un beso.
...Y una última cosa... acabo de tener un flash, un recuerdo agradable, de la relación epistolar (basada en su relación de dependencia, de mantener el contacto, de to be in touch) que tienen Em (¿era Emm?) y Dex durante su vida. Me reí muchísimo con las postales de Dexter: ¡INUNDADO EN VENECIA! y cosas así, mientras ella se dejaba el alma escribiéndole cartas con el corazón. Es genial como ha sabido captar las diferencias entre estas dos personas, reflejo de las que se dan hoy en día en cualquier parte... Y nada más, esa era mi última reflexión. Otro beso.

Saturday, June 18, 2011

Carta póstuma al Sr. Dahl,

Hoy me acordé, mientras ponía al día mi situación lectora, que hace siglo y medio (más o menos) leí sus Relatos de lo inesperado publicados en español por Anagrama. Mi libro incluye una bonita dedicatoria de la persona que me lo regaló. Me gustó revivir la sensación de recibir un libro como regalo, en este caso, por mi cumpleaños. -- No tengo casi ningún recuerdo de su libro. Me acuerdo, sí, de algunas historias, como la del joven que entra en el hostal que lo llama desde la calle con sus luces de neón o la de la apuesta en la piscina... ¡Ah! Y la de la señora que quiere irse a toda costa a ver a su hija y la exaspera su marido con su lentitud siempre de último momento. Su libro, en global, me sorprendió muchísimo. Sus historias atrapan y cuando descubres su estilo, una vez has leído la primera, esperas a sorprenderte con el final de la siguiente. Es macabro, mordaz, satírico... no he leído a Poe pero lo comparan con usted. Y no es curioso que también escribiera historias para niños. Los Gremlins, Charlie y la fábrica de chocolate y Matilda, que son las historias que conozco, aunque sea por su adaptación al cine, tienen el mismo tinte que este libro. No son cuentos perfectos. En ellos hay un punto de terror y de locura.
Gracias, Sr. Dahl.