Sunday, August 31, 2008

Estimado Sr. Irving:

Lo malo de ver las adaptaciones cinematográficas antes de leer las fuentes de origen escritas suele ser que esperamos que ambas se asemejen por un supuesto de fidelidad en lo que guionista/director nos cuentan de la producción del autor. Y se producirá el eterno duelo entre personas que prefieren el libro o la película y la teoría sobre qué leer/ver antes y si esto influye en lo siguiente. Me gusta mucho la película Las normas de la casa de la sidra y por eso creo que me ha decepcionado que su novela Príncipes de Maine, Reyes de Nueva Inglaterra se parezca tan poco...¡o más bien al revés! La película utiliza algunos personajes y se basa en tres o cuatro anécdotas, núcleos centrales o no de la historia, aunque, eso sí, no inventa nada gracias a Dios. En fin, me imagino que era de esperar que no se produjera una adaptación fidelísima y al pie de la letra de 624 páginas (en la edición que he leído de Fábula – Tusquets, con sólo 2 ó 3 erratas, apreciables eso sí...pero al menos íntegra (en la Biblioteca se habían perdido las primeras 25 páginas de su único ejemplar)).
¿Si se hace demasiado cansino el tema del aborto? Creo que no. En el libro hay en el fondo un debate abierto aunque, en el fondo, no tan encarnizado. No sé si es así para que cada uno se sume al que mejor le parezca, se esconda detrás del Dr. Larch o de Homer...no sé, yo me he mantenido al margen...es una novela. Aunque no sé si he hecho mal y la vida es de los que escogen. Realmente no sé detrás de qué espalda estaría si tuviera que practicar abortos...
Faltan descripciones y a la vez sobran. Faltan, de personajes. Sobran, de instrumental, de maquinaria, de huertos y manzanos...aunque no todas, claro está.
Me ha parecido muy interesante la voz de la lectura llena de grandes lecciones: el Dr. Larch hablando de “Aquí en St. Cloud's” o “En otras partes del mundo” o el modo de pensar y razonar de Homer, en el fondo tan esquemático, la idea del beduino, el amor y los términos en que se expresa, entre el obstreta y su discípulo...
Tengo algunas frases célebres:

“La adolescencia”, escribió Wilbur Larch, “¿se presenta cuando por primera vez en la vida descubrimos que tenemos algo terrible que ocultar a los que nos aman?”

Pero Homer Wells, desde la ventana del Wally, no podía saber que los besos del Dr. Larch andaban sueltos por el mundo, buscándole.

Y una frase resumen para los que me conocen:
Pero a la gente de Maine no le gustan los teléfonos, un invento grosero; especialmente en el caso de noticias importantes, un teléfono suele cogerte con la guardia baja.

Gracias Mister Irving.

P. D. Acabo de saber – ignorante de mí – que es usted el autor del guión de la citada película. ¿Debo retractarme? ¿He dicho algo inadecuado? Espero que no

P. D. a los ajenos: He encontrado una entrada de un blog de alguien al que le gusta mucho este autor. Lo reseño aquí.

Saturday, August 02, 2008

Querido Sr. (Ed.) Paul Auster:

Acabo de terminar de leer el libro de historias recopiladas por usted Creía que mi padre era Dios y tengo que decirle que me ha encantado.
No soy para nada amiga de los relatos cortos. Prefiero las largas historias donde da tiempo a conocer a los personajes y al desarrollo de acontecimientos, pero... su libro ha sido una excepción.

Le doy también las gracias a todas las personas que se molestaron en escribir sus historias. Me parece una idea grandiosa y todas las historias tienen un gran valor y están contadas con toda el alma, aunque sean pequeñas anécdotas. Creo que ninguna desentona, ni las más cortas ni las más largas. Te llegan como si te las contara un amigo, junto a un café, en una tarde de anécdotas.

Las únicas que me han gustado menos han sido las del último capítulo, las de Meditaciones, y si tuve una historia preferida la olvidé, porque la siguiente se convirtió en la más preferida. Como he tardado mucho tiempo en leerlo, apenas recuerdo la última historia, pero sé que algunas me han impresionado mucho y otras me han hecho llorar. Resulta gracioso que en algunas historias no sabemos si escribe un hombre o una mujer hasta casi el final o en la firma, porque muchas veces eso no importa. Me ha gustado mucho conocer una parte de estos 180 estadounidenses que viven en un país tan grande, tan dispar de punta a punta en todos sus aspectos.

Gracias por el esfuerzo que le supuso recogerlas, aceptar la petición del programa y la sugerencia de su mujer del modo en que debía realizarse.

Wednesday, July 16, 2008

Estimado sr. Bradbury:


Acabo de terminar su novela Fahrenheit 451 y no me ha terminado de convencer. Creo que es más la repercusión posterior que ha tenido el libro, que éste en sí. La verdad es que la historia es bastante buena, pero la expresión de los detalles, a veces abstractos, como el tema de "la Familia" o tantas otras cosas, hace que la historia se disperse. No ahonda tanto en los libros como yo pensaba y el hecho de que las personas los memoricen, es casi un apunte al final de la narración.

Me parece una filosofía difícil de leer, un poco vacía, hueca...pese a que hay un transfondo en este tema, creo que le falta algo, que no se tratan los puntos centrales de lo que podría ser una caída así del hombre.

Los cuentos que acompañan a la historia en la edición que he leído - una de Minotauro, de 2002 - los he dejado a medias. No por desinterés, sino porque me apremian otros libros que esperan su turno.

Y me ha gustado el postfacio (¡menuda palabra! Tan rara como que sólo estamos acostumbrados a oír a su prima lejana, prefacio) en el que usted cuenta el modo en el que el libro se gestó. Y anoto aquí, sólo las últimas frases de éste que deben expresar cómo un autor siente su obra:


...La muchacha le olió el uniforme y le reveló la espantosa misión de un bombero, revelación que llevó a Montag a aparecer en mi máquina de escribir un día hace cuarenta años y a suplicar que le permitiera nacer.

- Ve -dije a Montag, metiendo otra moneda en la máquina-, y vive tu vida, cambiándola mientras vives. Yo te seguiré.

Montag corrió. Yo fui detrás.

Ésta es la novela de Montag.

Le agradezco que la escribiera para mí.


P. D. a los ajenos: no hay foto de la portada de la edición leída. Pero la habrá. (23/07/2008: Ya la hay!)

Tuesday, July 08, 2008

Querida Sra. Arundhati:

Tengo una doble sensación...aunque ahora me aflore el llanto. No recordaba esta sensibilidad desde...mi última lectura. Pero cada vez que ocurre me sorprende. Comenzar a leer su libro me pareció difícil. Tampoco lo he comprendido enteramente. Es un poema hecho prosa y hay muchas partes que se escapan a mi corto entendimiento para estas cosas.
Me gusta mucho este estilo: frases cortas, aisladas por puntos que encierran un gran significado. He marcado tantos pasajes que el libro ha doblado su volumen con tantas esquinitas de páginas señaladas...y lo peor...es que he olvidado copiarlos antes de devolverlo en la biblioteca...espero que el siguiente lector no me lo tenga en cuenta. De memoria, y con las lágrimas de la despedida de Estha todavía corriendo por mi cara, sólo puedo recordar algunas ideas sobre una fuente con un "amor-en-Tokio" y un tupé deshecho, los embajadores de "Dios-sabe-qué": I. Palo y E. Pelvis.
Debo agradecer su lectura a aquella persona que se acordó de citar este libro entre sus preferidos. No todas las sugerencias de los demás nos sirven pero en este caso el esfuerzo por continuar, la curiosidad por conocer los gustos de otras personas y la propia belleza progresiva del libro, me han ofrecido una preciosa lectura.
Echo en falta más traducciones de términos indios. Y se me hacen raras las rimas tan perfectas: me da por desconfiar de la fidelidad de la traducción. Y todo porque al principio pensé que el libro estaba escrito en...¿indio? No. Por fin descubrí que lo escribió en inglés.
El libro rebosa ternura por sus cuatro costados...y ahora me da por pensar si también lo hará en su idioma original. Lleno de inocencia y de amor PURO, como el de unos hijos que veneran a su madre.
Gracias señora Roy. Libros así, pese a la tragedia que narran, levantan el espíritu.

Jueves 10/07/2008
P. D. a los ajenos:
He recuperado el libro de las esquinitas dobladas. Con la venia del "Señor de la Propiedad Intelectual" paso a transcribir algunos párrafos (sólo para abrir boca):

Estha siempre había sido un niño callado, así que nadie pudo determinar con precisión el momento exacto (por lo menos el año, ya que no el mes ni el día) en que dejó de hablar. Simplemente, dejó de hablar; eso es todo. El hecho es que no hubo un "momento exacto". Había sido un asunto de reducción paulatina del negocio hasta llegar al cierre definitivo. Un ir quedándose callado apenas perceptible. Como si, sencillamente, se hubiese quedado sin tema de conversación y ya no tuviese nada más que decir. Además, el silencio de Estha nunca fue incómodo. Ni molesto. Ni llamativo. No era un silencio acusador, de protesta, sino más bien un aletargamiento, una inactividad, un equivalente psicológico de lo que hacen los peces dipneos para soportar la temporada de sequía, salvo que, en el caso de Estha, dicha temporada parecía que iba a durar eternamente.
Con el tiempo había adquirido la capacidad de mimetizarse con aquello que tuviese detrás (librerías, jardines, cortinas, puertas, calles) hasta parecer inanimado, casi invisible para un ojo inexperto. Normalmente, a los extraños les llevaba cierto tiempo reparar en él, incluso aunque se encontrasen en la misma habitación. Y tardaban aún más en darse cuenta de que nunca hablaba. Había quien ni siquiera lo advertía.
Estha ocupaba muy poco espacio en el mundo.

Y sólo un trozo más:

Entonces, para que Estha y Rahel tuvieran un sentido de la perspectiva histórica (...) les habló de la Señora Tierra. Les dijo que imaginaran que la Tierra - que tenía cuatro mil seiscientos millones de años - era una mujer de cuarenta y seis años, tan mayor, dijo, como la señorita Aleyamma, que les daba clases de malayalam. A la Señora Tierra le había llevado toda su vida convertirse en lo que era. Separar los océanos. Levantar las montañas. La Señora Tierra tenía once años, dijo Chacko, cuando aparecieron los primeros organismos unicelulares. Los primeros animales, criaturas como los gusanos y las medusas, no aparecieron hasta que tenía cuarenta años. Ya tenía más de cuarenta y cinco (de eso hacía apenas ocho meses) cuando los dinosaurios empezaron a deambular por su superficie.
Toda la civilización humana, tal y como la conocemos - les dijo Chacko a los gemelos-, comenzó hace apenas dos horas en al vida de la Señora Tierra. (...)
Chacko dijo que era algo sobrecogedor y una lección de humildad (...) pensar que toda la historia contemporánea, las Guerras Mundiales, la Guerra de los Sueños, el hombre en la Luna, la ciencia, la literatura, la filosofía, la búsqueda de conocimientos, no fueran más que un leve pestañeo de los ojos de la Señora Tierra.
- Y, por lo que respecta a nosotros, queridos míos, todo lo que somos o lo que podemos llegar a ser no será nunca más que un destello en los ojos de la Señora Tierra - dijo Chacko en tono grandilocuente, tumbado en la cama y con la mirada clavada en el techo.

Y, por no ofender más al "Señor de la Propiedad Intelectual", acabo aquí, aunque me encantaría contaros el pasaje en el que ven la película Sonrisas y lágrimas: es perfecto

Monday, June 16, 2008

Querida Mrs. Rowling:

Señora Rowling: siento como si estuviera escribiendo una carta de despedida a alguien que me ha hecho sobrellevar mejor algunos momentos menos llevaderos.
Siento ahora juntas todas las alegrías y las tristezas que me ha dado leer sus libros...desde el tercero, todo hay que decirlo. Y eso que al principio era una contraria a esas lecturas que me parecían infantiles. Más infantil era mi oposición a la masa-lectora que me rodeaba por el simple hecho de que no me arrastraran.
Se acabó. Ya no habrá más…qué vacío tan grande. ¡¡Es que he cogido tanto cariño al Niño que sobrevivió!! ¡¡Y me he acostumbrado a tener noticias suyas cada varios años!! Seguro que usted descansará ya, sí, pero yo no me alegro. El final de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte no me ha desilusionado – pese a tratarse de un capítulo que rompía bastante con el esquema – pero lo he leído con una gran tristeza.
Este último libro me ha gustado bastante, pero no lo hizo el anterior del que ya no recuerdo ni el título, me pareció lleno de diálogos fáciles y repetitivos, además de hacer desaparecer personajes que hacían que se te rompiera un poquito el alma (el alma lectora). Ahora, en este último, la desaparición de otros personajes se hace más llevadera (como las penas) porque forma parte de un plan...pero siempre da pena perder a seres queridos, no?
Gracias, gracias y gracias Sra. Rowling. Thank very much. Pasemos del aspecto comercial, de si ha querido extender el negocio. Espero que haya escrito estos libros con intención recta. THANK YOU!!

Estimado Sr. Noah Gordon:

Me ha gustado mucho leer La bodega por esa sensación de leer algo sino recién escrito, sí recién publicado. Pero siento decirle que el sabor de este vino me ha sabido al de siempre. De sus novelas sólo he leído El médico y El último judío, las dos ambientadas en la Edad Media, quizás por eso me era imposible imaginar los escenarios de La bodega, la ropa de los personajes, la descripción de sus casas, sino de una “forma medieval”. Claro que luego había trenes y fábricas que me reconducían cronológicamente.
Su estilo narrativo me gusta mucho. Sólo en algunas ocasiones me siento incapaz de seguir algunas descripciones. Al final da las gracias a una persona que le informó sobre la construcción de una puerta…creo que debería ponerme en contacto con ella para que también a mí me lo explique. Pese a todo, es muy agradable leer su prosa, se hace de forma rápida y engancha.
El hilo de la historia es, en esencia, más o menos el mismo que El último judío: alguien que huye. Y todos tienen un punto en común muy interesante literariamente pues permite contar más cosas: todos viajan.
Gracias por su libro y pese a mis sentimientos encontrados, intentaré tardar algo más de tiempo en volver a leer alguno de sus libros para cogerlo con más ganas.

Monday, April 28, 2008

Estimado Sr. Ian McEwan:

Muy querido señor:
No estoy segura que usted se dejara tratar de "muy querido" y tampoco su libro incita a este tratamiento, no se crea. Pero es tal el punto de excitación (no sexual, perdóneme) al que me ha llevado la lectura de su libro que en este momento sería capaz de rendirle honor.
Llevo unos momentos pensando cuál debía ser la palabra para definir cómo me siento después de un fin de semana intenso de lectura, de casi 5 horas diarias, aprovechando un viaje...encontré la palabra, pero acabo de olvidarla. No era excitación - esa es referente a usted - sino una especie de "éxtasis" literario.
Creo que hasta ahora nunca había leído algo tan grande como Expiación. Me alegra enormemente no haber ido al cine a ver la película y haber abierto mi mente inmacula a las imágenes de su guión. Ahora sí tengo ganas de verla para saber cómo el director ha sido capaz de plasmar algo que, en muchos momentos, yo era incapaz de hacer en mi cabeza. No ha sido por la densa descripción, pero sí por la sobreabundancia de palabras, algunas de ellas desconocidas para mí (bendito/a traductor/a, bendita Editorial Anagrama). Una lectura tan absorbente no deja tiempo a buscar palabras en el diccionario...Te sigue chupando la sangre y no puedes separar los ojos de aquello que no esté escrito por Ian McEwan...al menos en este caso.
Me desconcierta el final. ¿Qué pasó realmente? ¿No es eso lo que dice Briony que nos preguntaremos los lectores? ¡¡Pues eso es, sí!! No me sirve que pasó lo que uno quiere que pase: quiero la verdad y no sobreentender nada más.
Ojalá este libro modifique la visión que tengo de la vida como la ha modificado este fin de semana. Gracias.

Friday, April 25, 2008

Estimado Sr. Noah Gordon:

Me ha gustado mucho leer El último judío.
Hace casi dos años que leí El médico y no recordaba lo agradable que es su prosa.
Pero es su parecido con este último lo que más me ha decepcionado: que Yonah Toledano al final acabe convertido en médico y no en trabajador del metal y del acero, convierten al libro en un "segundo Médico", aunque con menos profundizaciones en la materia.
Es verdad que la profesión del último judío verdadero que quedó en España tras la expulsión, no es lo más importante de la novela. Es su resistencia en su fe y la huida continua lo que hace este libro interesante.
La lectura se agradece cuando uno no se da cuenta de que lee sino que la historia entra en su cabeza de una manera misteriosa, como si la estuviera absorbiendo. Y esto pasa con sus libros, al menos con los que he leído.
Muchas gracias por su libro.

Thursday, April 10, 2008

Carta póstuma a la Sra. Beecher Stowe:

Querida Sra. Harriet:

Últimamente me emociono tanto con los libros como con la vida y su libro ha tomado partido también en esta historia.

Ya voy dos libros por delante, algo que nunca quiero que me pase para no perder la frescura en el recuerdo de los detalles, pero apenas he tenido tiempo disponible para pensar en escribirle.

Lo que más me ha quedado de este libro es su gran actualidad. Las palabras, las expresiones, los diálogos, el ritmo...podrían hacer parecer al libro de 2008. Quizás los avances técnicos han hecho que cambie el entorno en el que se desarrolla el hombre, pero sus pensamientos y comportamientos ante las cosas no han cambiado mucho. Seguro que en esta época esclavista americana encontraríamos a nuestra alma gemela de pensamiento, a alguien con cuyo intelecto conectarámos perfectamente...en ésta y en cualquier otra época anterior.

La cabaña del tío Tom es un libro - siempre a mi parecer - fundamentalmente religioso y no sólo moralista.

Me gustan los giros que marca usted, Harriet, dirigiéndose al lector al final de algunos capítulos o en medio de ellos, llamando a las madres, a los hermanos...a que se introduzcan en la lectura, en el personaje. En esos momentos el libro se hacer tan cercano, como si alguien te estuviera contando su historia particular.

La muerte de Tom y la comunicación de la noticia a su familia se siente como un momento verdaderamente trágico. Cuando me hablaron del libro, me describieron a Tom como el hombre más bueno del mundo, pero a mí no me lo ha parecido. Hay tantos personajes en la novela que, para mí, el de Tom es uno más entre tantos.

El tiempo apremia y debo irme. Gracias por su libro.

Monday, February 11, 2008

Carta póstuma al Sr. Robert Louis Stevenson:

Estimado señor,
su novela, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, como muchas de las que hoy son clásicas, se cree conocer pero su lectura aporta una visión mucho más profunda. Por fin he conocido el origen de la historia y no sólo retazos o comentarios que incluso nada podían tener que ver con el libro.

Me ha gustado mucho la historia. Me gustan todas estas novelas ambientadas en un Londres neblinoso, con luces de farola tintineantes, caballeros con sombrero y bastón y chimeneas en los salones. Creí que me resultaría difícil la lectura pero el lenguaje no es sólo comprensible, sino ameno. Y para el lector que se acercara en blanco, la historia seguro que atraparía.


P. D. a los ajenos: La edición que he leído es de Sarpe que compré por muyyy poco en una librería de segunda mano y que seguro liberaré en la calle (para más información: http://www.bookcrossing-spain.com/) Cuando cuente con algún medio más (y no un ordenador de cuerda) habrá foto...[Días más tarde...YA LA HAY!!!]

Sunday, January 20, 2008

Estimado Sr. Javier Marías:

"My hands are of your colour;
but I shame to wear a heart so white" SHAKESPEARE
["Mis manos son de tu color;
pero me avergüenzo de llevar un corazón tan blanco"]
MUCHO MÁS SONORO EN EL IDIOMA ORIGINAL, PERO MÁS SIGNIFICATIVO EN CASTELLANO


Podría decir que llevo siglos leyendo su libro y sino, meses, desde octubre, para ser más concretos.
Estaba deseando leer algo suyo. Quiero decirle que muchos de sus títulos me parecen bastante atractivos. En particular deseaba leer alguno de Tu rostro mañana y sí, sólo por el título.
No sé si leyendo Corazón tan blanco habré conocido su estilo. Las sensaciones que a mí me ha provocado son muchas. (Perdone que escriba como si estuviera traduciendo a mi cerebro, pero es la falta de práctica...y quizás que también usted me haya pegado algo). La lentitud de mi lectura se ha debido a su prosa... en cambio, a partir de la mitad, más o menos, he avanzado a gran velocidad. Cuando me prestaron el libro, me dijeron que usted escribía como si grabara sus pensamientos expresados en voz alta. Y es verdad, así me ha parecido. A la vez pienso que todas las palabras están puestas ahí con alguna intención. No sé si me equivoco pero da la impresión que cada frase está muy trabajada aunque a la vez parezcan simplemente una plasmación de ideas sueltas, repetitivas, enmarañadas que uno va pensando.
Tengo que reconocer que, aunque no es mi estilo, me he saltado muchos párrafos y pese a haber tenido que esforzarme para continuar, al final, me ha gustado.
Tengo señaladas muchas páginas de ese libro que me prestaron porque - y otra vez - entre tanta complicación de pensamiento, dice usted GRANDES VERDADES. Me he reconocido en muchos frases de esas que JUAN elucubra Por cierto, ¿es posible que hasta la página 263 de mi edición no sepamos su nombre? Me quejo, sí, pero en realidad no lo echas en ningún momento en falta... es más, en ese momento me sorprendí y pensé que de verdad, el personaje... ¡tenía nombre! Y voy a poner sólo un ejemplo, por eso de no faltar a los derechos de autor (a los cuales seguramente ya estaré faltando):
También nos echamos de menos (vagamente de menos) cuando no estamos juntos, una de esas personas (en la vida de cada cual hay cuatro o cinco, y de ellas se sufre en verdad la pérdida) a las que uno está acostumbrado a informar de lo que le ocurre, es decir, en las que uno piensa cuando le sucede algo, divertido o dramático, y para las que uno acumula hechos y anécdotas. De buena gana se aceptan reveses porque van a relatarse a esas cinco personas [YO DIRÍA MENOS]. `Esto tengo que contárselo a Berta´, piensa uno (pienso yo muchas veces).
Después de tanto tiempo leyendo su libro (a muy poquito a poco) necesito leer algo en lo que al llegar a la página 200, no piense si ese dato debería saberlo ya porque venía en la página 100 o en lo que no dude de si algo se está repitiendo o no en el relato.
Y sin más, gracias por su prosa.
P. D. a los ajenos: He encontrado una crítica interesante. Lo mío sólo son comentarios de lectora aficionada.
La imagen procede www.javiermarias.es

Thursday, November 15, 2007

Estimado 戴思杰:

O Dai Sijie
Su novela es un pequeño dulce. Un cuentecillo con algunos golpes de la cruda realidad.
Quizás la única pega sea el toque de cursilería que le da la traducción española con eso de la sastrecilla. No sé si usted escribió esta novela en francés o en chino pero seguro que en cualquiera de estos dos idiomas, en el contexto en el que se habla, suena mejor este diminutivo.
Se hace aun más interesante al imaginar los aspectos autobiográficos.
Gracias.
P.D. a los ajenos: alguna información biográfica en la Wikipedia.

Thursday, October 18, 2007

Sin noticias de...

Muchos libros empezados, pocos leídos. Quizás esté ejerciendo mi derecho a NO LEER. Pero me fastidia porque me apetece enormemente y no encuentro nada que me ate al sillón toda la tarde. Hoy probaré de nuevo en la Biblioteca, con un método que no había usado nunca hasta hace poco tiempo: el elegir absolutamente a la carta, sin ningún tipo de recomendación y dejándome llevar por los resúmenes de las cubiertas...a lo mejor es por eso que no me da resultado ninguno. Pero probaré además en la sección juvenil, para buscar algún libro-vacaciones que me ayude a descansar.

Monday, September 10, 2007

Querida Isabel:

No tengo palabras para describir la satisfacción que me ha supuesto la lectura de su libro, que he devorado con avidez. Sólo decir que en las últimas páginas, hasta he derramado lágrimas pensando en Esteban Trueba y me ha hecho ver la grandeza (no quizás de perfección, sino por enormidad) de la vida de algunas personas que se han hecho a sí mismas, que han labrado lo que tienen a fuerza de voluntad (y sin juzgar si bien o mal, si han pasado o no por encima de otras personas) y a las que no han regalado nada. Describe perfectamente el mundo, yo no diría de los sentimientos, sino de la complejidad de las personas. Un libro lleno de "personas especiales" de esas que necesitas años para descubrir e incluso pueden dejarte sin que te des cuenta que son así.
Quizás por esa manía mía de la continuidad pese a que comprendo que a veces puede resultar aburrida, lo único que probablemente menos me ha gustado de la novela, han sido los cambios de persona en la narración.
Me ha hecho plantearme bastantes interrogantes históricos, lo que me encanta, y más sabiendo que no es el objetivo de la novela, al menos no el primero. E interesarme bastante por el país chileno, del que tan poco sabía.
Siempre habrá que darle las gracias a los responsables de marketing de La suma de los días de la que pude leer un extracto con su preciosa portada original, y pude añadirla a mi lista de ignoradas escritoras que es urgente que lea.
Me encanta su estilo. Un abrazo.

Tuesday, August 28, 2007

Carta póstuma a Charlotte Brontë:

A usted que pasó por ser Currer Bell
En mi opinión los mejores escritores son los que logran provocar emociones y sentimientos en sus lectores. Y no el simple disfrute de la lectura como ocio, sino asombro, admiración, alegría y comprensión. Lograr una empatía con el personaje aunque no se den las mismas circunstancias personales es algo que hace agradecer el doble el placer de leer.
A veces la descripción de Jane Eyre se hace difícil de comprender. Achatada y menospreciada por ella misma, es una mujer valiente que no para ante las dificultades que para una mujer de su posición eran muchas.Confunde en el libro que a veces en su propia narración de los hechos pretéritos, comience a hablar en presente sin que tenga que ver con los diálogos. No se si eso responderá al estilo narrativo. Pero se agradece el discurso en primera persona. Realmente uno cree que es usted la que está contando su propia vida que, a decir verdad, tuvo muchas semejanzas con la novela.
Lo único que desagrada, o que al menos requeriría un ejercicio de tijera, es la parte en que Jane está con sus primos. De nuevo supone el comienzo de una historia, sin apenas nada que ver con la anterior y, a esas alturas, uno ya está deseando conocer el final.


P. D. a los ajenos: He leído la edición de Alba Clásica, con unas estupendas notas al pie de Carmen Martín Gaite. Pero recomiendo además la edición de Cátedra, Clásicos Universales, porque la biografía previa y los comentarios son muy aclaratorios y fáciles de leer...eso sí, después de la novela. Más información sobre Charlotte Brontë aquí.

Por último me gustaría dejar aquí algunos de los párrafos que han hecho que el libro me gustara tanto:

Refiriéndose a Helen que merienda excepcionalmente, junto a ella, con la señorita Temple:
Se le subió el alma a los labios, y sus palabras fluían de un manantial ignoto.

Refiriéndose al momento en el que cavila sobre el posible noviazgo del señor Rochester con Blanche:
Cuando me encontré de nuevo a solas, me puse a repasar los informes recibidos, me asomé al fondo de mi corazón para atisbar mis sentimientos y mis conjeturas, e intenté devolver con pulso firme al seguro redil del sentido común aquellos que se habían extraviado en demasía hacia el territorio sin caminos ni vallas de la imaginación.
Convocada ante mi propio tribunal, en primer lugar declaró la Memoria sobre los evidentes anhelos y esperanzas abrigados por mí la noche anterior y sobre el estado de ánimo que me embargaba desde hacía dos semanas; avanzó después la Razón, que prestó testimonio en el estilo sereno que el era habitual, Tras haberla escuchado narrar llanamente y sin aderezos cómo yo había huido de lo real para meterme en la boca del lobo de lo soñado, dicté sentencia en los siguientes términos:
Que nunca había llenado sus pulmones de aire una loca más rematada que Jane Eyre, ni idiota alguno, por fantasioso que fuera, se había llegado a atiborrar hasta tal punto de dulces quimeras, bebiéndose el veneno como si fuera néctar.

Refiriéndose a St. John cuando le regala una imagen de su “amada”, con la que pretende unirlo:

Él ya se había sentado ante la mesa donde había puesto el retrato y, con la cabeza apoyada entre las manos, se dedicaba a examinarlo apasionadamente. No se el notaba ofendido ni enfadado por mi atrevimiento; es más, me dio la impresión de que empezaba a suponer un alivio inesperado y placentero para él ver abierta la puerta para hablar con franqueza de un tema que tenía por inabordable, para discutirlo sin trabas. La gente reservada suele necesitar más que la expansiva dar rienda suelta a sus penas y sentimientos. El estoico más redomado es un ser humano, a fin de cuentas, y muchas veces se le hace un gran favor irrumpiendo con audacia y buena voluntad en el mar silencioso de su alma.

Sunday, July 29, 2007

Carta póstuma a Yukio Mishima:

Para usted que fue Kimitake Hiraoka:

Se que las grandes historias de amor se condensan en pequeñas acciones y hechos. Y aun así me siento un poco ignorante al contarle que su historia no me ha gustado mucho. Como últimamente, he leído sobre su apasionante vida después de leer su novela y me ha parecido quizás más interesante que su libro. En realidad, cualquier historia de amor en la que se entrecruzan dificultades viene a ser lo mismo, ya sea en Japón o en la Antártida, porque la condición humana la tenemos todos. Que los padres se opongan al amor de un hijo debe ser quizás la cosa más vieja que exista...seguro que cuando éramos medio monos también pasaba.

Más que la persistencia de estos jóvenes en luchar por su amor, me ha parecido más interesante cómo surge ese amor. No sé si es propio de la sociedad japonesa, de la sociedad isleña de esa época que viene describiendo o de la juventud misma. El amor surge del trato, solemos decir, pero poco trato tienen Hatsue y Shinji. Desde luego quiere describir un amor a primera vista "a la oriental" que comienza por un asombro-desconocimiento-curiosidad.

La novela: fácil de leer, con ayudas para el lector ignorante de costumbres. Es un libro que siente: se siente el olor, la brisa y, efectivamente, el rumor del oleaje. La pena es que sea tan corto, tanto en planteamiento como en extensión.

P. D. a los ajenos: He encontrado información sobre la novela en algunos blogs. En el de Kirai se cita una página bastante curiosa con dibujos de alumnos de un colegio y otros recursos. En inglés.
Por último, un fragmento de una poesía de Verlaine que aparece en el libro. Muy apropiada:
No sé por qué
mi triste corazón
sobrevuela el mar
aleteando desasosegado...



La ilustración de portada es de Hiroshige, un paisajista japonés. Os dejo la información de la wikipedia, donde aparecen algunos enlaces para conocer por encima su obra. Este es realmente bonito, veremos los demás.

Wednesday, July 18, 2007

Carta póstuma al Sr. William Golding:

Estimado Sr. Golding:

Al leer su novela me he preguntado varias cosas. La más básica de todas es por qué en nuestras escuelas no leeremos un poco más de literatura extranjera o universal. Nos reímos del chovinismo de algunos países, pero luego somos todos iguales a la hora de la educación, por ejemplo.

Este es un libro que todos los niños deberían leer en esa etapa, y más hoy en día, y sirviera de base para una reflexión de lo que somos - porque está en nuestra naturaleza - y de lo que podemos llegar a ser si no usamos un poco la inteligencia.

La prosa de este libro no es fácil de leer. Pero es curiosa la sensación que te dejan las frases abiertas, como si recogieran sólo lo más significativo del diálogo. Además, en ocasiones parece que falta algo, un punto o una coma, que lo hace todo un poco más incomprensible.
Imposible, por último, imaginarse los espacios, las orientaciones y los volúmenes, lo que hace un poco difícil la comprensión general de escenarios que se describen con frecuencia: reuniones, campamentos, cuevas y refugios. Y creo que esto, desde que aparecen los niños hasta...el final.
P. D. a los ajenos: Información en la Wikipedia sobre el Premio Nobel de Literatura de 1983 y el e-book en castellano.

Thursday, July 12, 2007

Dear Mrs. Pellegrino:

Sí, lo siento, lo único de inglés en este post se limitará al título. Lo he querido escribir en su idioma natal para sentirme más cercana.

Tengo que reconocer que he leído su libro por dos cosas, ya que verá que se sale de la línea del PLAN DE autoFORMACIÓN LECTORA que estoy siguiendo, y que son:
En primer lugar y aunque me avergüenze, la portada: tengo que dar las gracias a esos fotógrafos, creativos publicitarios, diseñadores o editores, por devanarse los sesos en busca de algo bonito, que alegre, y acompañe al contenido. Además de adornar cualquier rincón en el que se deje el libro. Sé que es una razón un tanto estúpida, pero la portada de este libro me ha perseguido de librería en librería llamándome con esa portada tan atractiva. Y la segunda razón, más estúpida todavía, ha sido para demostrar a cierta persona (y lo digo con todo el retintín posible) que su libro no era una novela tipo Lisa Kleypas, romántico-erótica a más no poder. En este último sí me he equivocado un poco.

Sumando los aspectos gráficos de la portada al contenido, su libro me ha gustado. Es una novela rápida, en la que todo se desenvuelve sin pausa y eso es agradable.

Respecto a los personajes, Chiara (qué nombre tan bonito) me ha gustado más que María Domenica. El paisaje y los personajes son creíbles e imaginables, además de la descripción de la comida...lo que hace prohibitiva la novela en las situaciones en las que uno esté imposibilitado a comerse un plato de maccheroni o a prepararse una suculenta pizza.
El libro parece que está compuesto de las vidas de muchas personas ESPECIALES, de esas que llevan como una estrella dentro que las hace ser diferentes, asociada con su alma, su modo de ver la vida, su mirada, su creatividad...Y como esas personas son Franco, Giovanni, Chiara, Vicenzo y Maria Domenica entre otros.

P.D. a los ajenos: En el libro aparece alguna información biográfica sobre Nicky Pellegrino, que pongo a continuación. La edición de la portada bonita que he leído está en DeBols!llo.

Nicky Pellegrino nació en el Merseyside (Gran Bretaña) en 1964, pero pasaba los veranos de su infancia en el sur de Italia. Actualmente vive junto a su esposo en Auckland, Nueva Zelanda, donde trabaja como editora de una revista semanal femenina. Deliciosa Chiara es su primera novela.


Tuesday, June 19, 2007

Estimada sra. Setterfield:

Me gusta leer comentarios que hacen personas en internet de los libros que acabo de leer. Me puedo hacer una idea de lo que ellos han visto en la lectura frente a mis propias opiniones. Es una especia de club de lectura en la distacia. He encontrado páginas verdaderamente buenas...y muchas más que habrá por ahí y que ya iré inspeccionando. Lógicamente, "mucha gente" - y perdone lo cutre de la expresión - ha leído su libro y opina que es realmente bueno. Yo tengo sentimientos encontrados con respecto a El cuento número trece. Puedo decir que me ha tenido una semana pegada a un libro pero que había algo que no terminaba de gustarme. Seguramente, con semejantes sensaciones como la de estar pensando en él mientras no podía leer, usted habrá conseguido su objetivo.
Con la introducción de la tercera niña parece que hay aspectos que no se terminan de aclarar: ¿fue ella entonces la que le lanzó el violín a la mujer del médico? ¿O había sido como se supuso Isabelle? Y con el cambio de gemelas quemadas...¡¡menuda desilusión!! ¿O no se hace la historia demasiado redonda con el hallazgo de la familia de Aurelius, ese sesentón con un dibujado carácter infantil?

La cita de esas novelas románticas me parece demasiado escueta, de memoria salen los cuatro o cinco títulos que a todos los personajes gustan: Jane Eyre, Cumbres borrascosas, La dama de blanco, Middlemarch, y quizá alguna más. Aun así, un libro que trata sobre libros siempre invita a leer y eso gusta.

El carácter de Margaret es, por otro lado, muy atrayente. Es una mezcla entre bohemía y apasionada, viviendo un poco del aire (¡¡no come!!), sin miedo alguno, ni a la noche ni a los reflejos de su imagen, además de tener un trabajo perfecto. Dan ganas de ser como ella, aunque la voluntad nos venza.

Espero que siga escribiendo más libros...y no se olvide de escribir SOBRE libros.

Thursday, May 31, 2007

Carta póstuma al sr. Archibald Joseph Cronin:

Estimado sr. Cronin:
Fíjese lo que es la incultura que tenía la idea de que sus libros estaban mal vistos, que pertenecían a una especia de pasado, conservador, ultra, recalcitrante...o como se le quiera llamar. Desde luego, ya no es posible encontrarlos en las librerías por lo que tendremos que dar gracias a Dios de que al menos las bibliotecas hagan poco expurgo.
He leído sobre su vida después de acabar La Ciudadela y he visto que en muchos aspectos son notas autobiográficas las que usted relata: los sitios, la labor del profesional con la incompetencia y la desorganización médica de esa época...es eso lo que más destacan sus biografías en internet. Incluso he visto que hicieron películas de algunas de sus obras: eso debió de alegrarle.
Lo que más me ha llamado la atención a mí, es el esfuerzo y el duro camino al que uno se tiene que enfrentar cuando comienza a buscar un hueco en el mundo laboral. Es así como uno va fraguando su vida. Lo que a veces nos parecen fracasos - el tener que renunciar a un trabajo porque no nos realiza o nos degrada - aparece en el libro como un camino de superación personal y un simple hilo que al final construye una tela que, vista desde el final - incluso puedes llegar a meterte en los ojos de Andrés para ver su vida - se ve bien tejida e ilusiona ver el camino andado.
A veces los libros más simples, que narran una historia cualquiera (incluso si están, para mi gusto, no perfectamente traducidos...¡¡Madre mía, qué ignorancia!! ¡¡¿Cuándo podré leer de los originales?!!) podemos llevarlos a comparar con nuestra historia personal y nos sirven de apoyo, entre otras cosas, para no desesperar.
Gracias pues por su libro. Releeré en el futuro Los verdes años...casi no lo recuerdo.
P. D. a los ajenos: Archibald Joseph Cronin (Escocia, 19 de julio de 1896 - Suiza, 9 de enero de 1981)