Wednesday, March 09, 2011

Sr. Baricco,

Este fin de semana he podido leer su novela... o cuento... o historia, Seda. Ciertamente es eso, una historia, un relato de unos hechos, en ocasiones repetitivos, como en la realidad hubieran sido: el comerciante que va y que viene y durante cuatro años hace el mismo - o casi el mismo - trayecto de ida y vuelta. Siempre, excepto al final, cumple su cometido. No se sobrepasa, es calmado, no hay angustias o sorpresas de última hora. Las cosas ocurren en esta historia sin sobresaltos aunque hay enigmas y misterios, preguntas sin contestar, cosas sin explicar. La historia está abierta por los cuatro costados.
No me ha gustado mucho. El lenguaje y el ritmo son pausados y poéticos. La repetición, los puntos y aparte y el tempo dan al libro un toque de belleza, un aura especial. Pero aun así no me convence.
P. D. a los ajenos: Hay una frase que me ha gustado especialmente:
... Tenía los labios entrecerrados, parecían la prehistoria de una sonrisa.

Estimado Sr. Murakami:

Creo que después de escuchar Norwegian wood de los Beatles he podido comprender un poco mejor su libro. Hay muchas otras canciones que me gustaría escuchar y seguro me ayudarían a entender más… Su historia está llena de referencias tanto musicales como literarias. Me ha sorprendido que la mayor parte de éstas sean occidentales: pensaba que los estudiantes preferirían leer autores japoneses y también que se enseñara a los griegos en Historia del Teatro. También imaginaba que las costumbres, las expresiones y los modos de ser iban a ser distintos de los nuestros pero también me he sorprendido viendo lo contrario, lo parecido que podemos ser.
Su libro, por otro lado, está invadido de tristeza, desconsuelo y melancolía. Por eso lo del blues... Y esto no sólo les pasa a los que han estado en contacto con el suicidio de amigos o familiares. Creo que todos los personajes que aparecen en el libro están empapados de esa “depresión asiática”. No me gusta demasiado este tipo de literatura. De verdad creo que no me hace bien.
Me suena además a una especie de espíritu romántico en el que todavía perdura el recuerdo y el amor por la naturaleza y los paisajes, donde la hierba y las espigas se mecen al viento, donde el cielo está tan alto que duele el cuello de mirarlo (o algo así) y donde abundan la niebla y los bosques.
Me ha gustado mucho el personaje de Watanabe. Su hablar, su soledad elegida y disfrutada y, a la vez, su necesidad de las personas y su capacidad para reconocerlo.
Su libro también está lleno de gente honesta que habla de forma totalmente sincera, intenta hacerlo o pide a los demás que lo hagan. Creo que no hay falsedad ni engaño. No hay palabras vacías, ni sonrisas ni conversaciones incómodas. De esta forma la vida me parece mucho más sencilla y rápida.
Dejo para mí la letra de Norwegian wood y un saludo para usted.

I once had a girl, or should I say, she once had me...
She showed me her room, isn't it good, norwegian wood?
She asked me to stay and she told me to sit anywhere,
So I looked around and I noticed there wasn't a chair.
I sat on a rug, biding my time, drinking her wine.
We talked until two and then she said, "It's time for bed"
She told me she worked in the morning and started to laugh.
I told her I didn't and crawled off to sleep in the bath
And when I awoke, I was alone, this bird had flown
So I lit a fire, isn't it good, norwegian wood.

P. D. a los ajenos: Creo que si tuviera un gato también lo llamaría Gaviota... Y si tuviera un perro, lo llamaría Camino, como Robert Kincaid en Los puentes de Madison County.
[Añadido del 20/06/2011]
Sr. Murakami, ¡tengo que contárselo! (Aunque no sé por qué en cursiva, no me pregunte). Ayer, mientras iba en el autobús, oí una conversación tan interesante... Un chico, hablaba con un amigo, dolido quizás por una ruptura reciente mezclada con toques de insatisfacción general. Este chico, después de varios consejos y una conversación bastante profunda (creo que es la primera de este tipo que oigo en un autobús) le dijo algo que había aprendido en un curso de ética, algo como que hay que aprender a aceptar las imperfecciones del mundo y de nosotros mismos... No se lo cuento tal cuál, me quedé con la idea... Pero mientras lo oía pensaba: "¿Dónde he oído yo esto antes?" Sabía que provenía de algún libro que había leído recientemente y eché la vista atrás, ayudada por las imágenes mentales que tengo de este blog... y de repente caí: "¡Murakami!" Aunque en ese momento no supe a qué libro pertenecía. Ya hoy he enlazado las ideas... No recuerdo cómo se llamaba el personaje que lo decía, el que lo había aprendido y era el amor de Watanabe (fíjese que sólo me acuerdo del personaje masculino). Recuerdo que, al leer el libro, también comenté esta idea con alguien, citando totalmente la fuente y las palabras que decía tal como las recordaba. El personaje estaba aprendiendo, no a superar sus imperfecciones (esa era la palabra, como también dijo el chico del autobús), sino a conocerlas, para así saber que su imagen del mundo estaba distorsionada por estas. Así podía llegar a conocer el mundo como es, aunque siempre sabiendo que estaba siendo a través de sus propias imperfecciones... Con esta última idea ya desvarío, pero acéptela de manera general. No sé si la tal persona/s que dió/eron el tal curso de ética sacó las ideas de su libro o fueron usted y ellos los que se basaron en una/s tercera persona/s... o sus reflexiones coincidieron... o tienen ambos todos un gran sentido común. Me gustó mucho reconocer esta idea, oirla en la voz de este chico, que él la dijera a su amigo, que el amigo la aceptara (según la conversación siguiente), que la trajera a mi mente, que me recordara a su libro... y al fin, que yo tuviera la cara dura de escuchar, sin ningún miramiento toda la conversación... Luego no hablé con este chico... me pierdo las mejores. Un abrazo.

Monday, March 07, 2011

Querida Paullina:

Para mis queridos abuelos, que han sobrevivido a la Primera Guerra Mundial, la Revolución rusa, la guerra civil rusa, la Segunda Guerra Mundial, el sitio de Leningrado y la evacuación, la hambruna y las purgas, a Lenin y Stalin, y en el ocaso dorado de sus vidas, a veinte veranos sin aire acondicionado en Nueva York. Que Dios os bendiga.
[Dedicatoria de El jinete de bronce]

Paullina:
Después de una semana (sí, para mí sólo una semana, eso sí, a pleno rendimiento) en Rusia, pasando hambre y frío (mucho frío) y soportando también el calor agobiante del verano, el celo y la pasión de dos amantes (aguantando la envidia y resignada), el miedo por el futuro y por el presente, viviendo la muerte... creo que me será más fácil comunicarme con usted de esta manera:

¿Qué me ha gustado de El jinete de bronce?
- ALEXANDR. ¿Por qué? Cumple (o cumpliría) 24 años al final de la novela. Para mí es un niño aunque aquí es un adulto... ¿exagerado? Yo creo que sí. Se entiende por todas las experiencias que ha tenido que vivir y la consecuente toma de decisiones. Pero, insisto (yo misma), ¿por qué me gusta? Porque está VIVO. Y no “vivo” porque le lata el corazón y la sangre le corra por las venas, vivo porque tiene y expresa sentimientos (que él siente y que otros sienten), vivo porque se alegra, sufre y ambas cosas las hace al máximo, vivo porque decide sobre su vida, cuando puede, y reflexiona sobre los caminos que la vida le hace tomar...
Me gusta Alenxadr porque es un hombre que sabe ser “cotidiano”. En el libro no sólo hay momentos de amor (bastante explícitos por cierto y que se nota han sido escritos por una mujer) sino momentos de vida. Alexandr hace un banco, corta una mesa que sirva para el fuego, lava los platos, come y pide comida con ganas, defiende a Tatiana, la acompaña a por sus raciones, atraviesa un campo de batalla para buscarla en Lazarevo... Y no todo son cosas heroicas. La mayoría de ellas prosaicas. Eso es lo que más me ha gustado. Da la impresión que Alexandr sea un hombre con el que se pueda hablar de todo. No sólo ha visto a Tatiana con su vestido blanco de flores rojas sino que la ha visto envuelta en un abrigo negro el doble de grande que ella, enferma y desnutrida o bajo los cascotes de una estación derruida.
En este libro hay pocos puntos suspensivos (esos que tanto me gustan). Se dice más de lo que se pretende que se intuya o, al menos, se dice mucho. Aun así, también hay espacio para la imaginación y sobretodo creo que se transmiten muy bien los sentimientos.

Además, que la historia sea tan larga permite que se vea evolucionar a los personajes, que sepas de dónde vienen, lo que han vivido y adonde quieren ir. Sus recuerdos son también tuyos. Cuando Tatiana y Alexandr se acuerdan del momento en que se vieron por primera vez, yo también he podido recrear ese hecho como un momento de la historia vivida. Y ahora me acuerdo yo de la primera vez que él la toca:
Él continuaba sujetándola. Su mano, que tenía el tamaño de un país pequeño, quizá Polonia, le rodeaba todo el brazo. Tatiana se irguió, con un leve temblor, y él la soltó, dejando un tibio espacio vacío donde había estado su mano.

... de cuando le regala los libros y ella no sabe que hacer con el papel que los envuelve:
- Pero lo has envuelto tan bien... ¿Por qué tengo que tirarlo?
- No es más que papel.
- Si es sólo papel, ¿por qué lo has envuelto?

Cuando celebran el cumpleaños de Tatiana...
Alexandr tenía una risa muy bonita. Una risa sincera, profunda, masculina, que nacía en su pecho y se contagiaba para acabar en el suyo.

... y Tatiana intenta averiguar...
... quería preguntarle si alguna vez lo llamaban de otra manera que no fuera Alexandr. Era una pregunta poco apropiada y no la formuló. Caminar al atardecer por un paseo a la orilla del río tendría que bastarle. No podía preguntar cuál era el apodo cariñoso que a Alexandr le gustaba escuchar.

Y más tarde lo averigua:
- Si quieres, tú puedes llamarme Shura.
«¡Shura! Qué apodo tan cariñoso. Me encantaría llamarte Shura»
- ¿Quién te llama Shura?
- Nadie – contestó Alexandr, mientras le dedicaba un gesto de despedida.

Y volviendo al momento en que se ven por primera vez... me parece fantástico... ¿cómo no han hecho una película de su libro? El escenario espacio-temporal es genial. La despreocupada Tatiana lamiendo un helado el día de la declaración de la guerra, ignorante de las consecuencias y de su propio futuro. Alexandr que la ve, desde el otro lado de la calle y es capaz de conectar con ella, de ver en todo el conjunto el valor de esa persona en sí y para él. Que es capaz de pararse, de VERLA y de seguirla.

[Me olvidé de los guiones, pero aquí vuelvo]
- Me ha gustado que la historia se acabe y tenga un final aunque también sepa que hay una continuación y en el libro se pueda intuir. Pero El jinete de bronce es un libro con un punto de partida y un punto final (o seguido).

¿Qué no me ha gustado de El jinete de bronce?
- El ascenso militar imparable de Alexandr me ha parecido exagerado. Creo que si me hubiera fijado, al menos hubiera aprendido algo sobre graduación militar.
- No sé por qué pero el final de la historia no me ha cautivado tanto como el principio. Hay un punto de inflexión en Lazarevo, cuando Alexandr llega y la descubre nadando en la abundancia, vestida de verano y nadando en el río. Las dudas sobre porqué o por quién él estaba allí eran lógicas pero me ha parecido que se alargaban demasiado. La salida de Rusia sí es de thriller y los momentos en los que ella descubre la forma de vida occidental son excepción. Me estoy acordando ahora de cuando ve por primera vez una lavadora. Estos momentos sólo se mencionan, sí, pero con el bagaje a la espalda que tenía como lectora de la vida de Tatiana, creo que los he podido sentir como los sintió ella.
Fuera de toda pregunta me quedarían un par de cosas por decirle. El libro me ha parecido duro. Edulcorado con una historia de amor, pero duro. Aunque me ha hecho interesarme por la historia rusa de esos momentos y preguntarme por los que no aparecen, no hubiera leído nada sobre el asedio de Leningrado en otras circunstancias. Creo que ha contado o recreado la historia bastante bien. Las etapas de la guerra en la población civil. Sin orden: el entusiasmo y el arrojo, el miedo y el terror, la ingenuidad y la ignorancia, la violencia y el odio, el deseo de venganza, el “sálvese quién pueda”, el egoísmo y la cobardía, la desesperación, el embrutecimiento y la deshumanización, la valentía y la heroicidad... Si pudiéramos ver en imágenes y sentir en nuestra piel lo que los estuvieron allí vieron, sintieron y vivieron, seguramente sería mucho más duro de lo que usted nos cuenta. Pero aun así, me parece bastante aproximado.
Al igual que cuando leí Ensayo sobre la ceguera, pienso en estos momentos de pánico y caos y tengo miedo. Tatiana y su familia, como todos los rusos de ese momento, vivían en la estrechez y la lucha formaba parte de sus vidas. Para no pensar “en colectivo”, me pregunto, ¿yo estaría preparada?...
He reflexionado mucho sobre este tema mientras leía y todavía me ronda por la cabeza.
El otro tema que quería comentarle (o sobre el que reflexionar en voz alta) es la red de mentiras que tejen Alexandr y Tatiana. Si esto ocurriera (que ocurre) en la vida real, ¿no sería más fácil cortar de raíz y aclarar la verdad desde el primer momento aunque alguien sufriera que esperar hasta el punto en el que las mentiras te llevaran a hacer cosas que no quieres?

Paullina, delante de mí tengo dos jinetes de bronce... podría tener un tercero, porque hay uno en la ciudad donde vivo, aunque no represente a Pedro el Grande... pero ahora sólo tengo dos: el suyo y el de Pushkin. Aunque quiero comenzar a leer este último, no sé si voy a ser capaz de captar todo el significado de este poema... Emocionada, le quiero dar las gracias por haber escrito este libro y por haberme introducido en otro. Por ahora no quiero leer los dos volúmenes que continúan al Jinete porque me he visto demasiado absorbida por él y yo, que no soy como Tatiana, aunque llevo toda mi vida respirando, necesito seguir haciéndolo.

A very big hug.

P. D. a los ajenos:
Llegué a este libro por una referencia en un comentario a una entrada publicada en un blog. El libro, como veréis los que estáis buscándolo, no parece estar por los canales habituales de venta: agotado en librerías y no presente en librerías de viejo... al menos de un primer vistazo. Yo he leído la edición de Grijalbo de 2001 pero creo que también lo editó Círculo de Lectores.

Os dejo unas últimas palabras...
- Por favor, no te mueras – le suplicó –. No creo que pueda enterrarte. Ya he enterrado a todos los demás.
- ¿Cómo puedo morir cuando tú has vertido tu sangre inmortal en mis venas? - preguntó el comandante con voz entrecortada.

Carta póstuma al Sr. Fast:

Querido Señor,
Acabo de releer el prólogo que usted escribió a la primera edición de su obra y el otro de 1996 que incluye la edición que he leído (de El País). Me han dado los datos que había olvidado sobre cómo y en qué circunstancias escribió esta historia, Espartaco. Hace años (creo) que no leía una novela histórica, o por lo menos basada en personajes y hechos reales, no tan alejados de lo que ocurrió... aunque eso, ¿quién lo sabe? He buscado en la Espasa* (cosa que tampoco había hecho hace años) lo que había escrito sobre Espartaco. Según dice, provenía de sangre noble pero fue reducido a esclavo por haber desertado del ejército romano donde servía como soldado. Son más las semejanzas que las diferencias entre la figura real y la que usted plasma en su novela.
Me encanta la forma en que todas las historias y los personajes se interrelacionan, espiritual y corporalmente, en los caminos, las ciudades, en las villas y ante la mesa, reflejando muy bien (al menos como imagino) la sociedad romana de esa época.
Y de nuevo me asombro – como me pasó hace meses cuando leí El hereje – de la crueldad humana para el martirio y el castigo. También incluye la Espasa la mención a las 6000 cruces que sembraron la Vía Apia entre Roma y Capua. Cuántas veces en la Historia nos habremos escandalizado ante estos hechos pero... ¿cuántas veces se han vuelto a repetir? ¿Cuántas veces volverán a repetirse? En cuanto no quede hombre que lo recuerde, en cuanto los hechos se desvirtúen y banalicen lo suficiente y exista cualquier “motivo superior” que los justifiquen. Y ocurrió de nuevo con los esclavos americanos (que son de ida y vuelta), los campos de concentración, la explotación en el Tercer Mundo...
Algo dice la Espasa también (perdóneme que la cite tanto, pero me entró la curiosidad de contrastar sus datos) sobre cómo Espartaco no podía controlar a sus hombres, dispuestos a la venganza. Presuponemos los motivos puros en Espartaco, sí, puros, como dice Varinia (la Espasa no la nombra en esta entrada), como él era puro. ¿Hay alguien así hoy en día? ¿Existe alguien con tal rectitud? ¿Alguien capaz de ofrecer su vida por un derecho de todos? Creo que estas son virtudes perdidas en el mundo de hoy en día, al menos en el que me muevo, imposibles de conseguir por la velocidad de la vida que sólo te deja pensar en ti mismo y en dónde agarrarte para no marearte.
Otras dos cosas me han llamado la atención: por un lado, el uso de expresiones y palabras sacadas de la época, como si el narrador de la historia se situara en la nuestra. En esos momentos la narración no parece instantánea sino que parece puesta en manos del escritor, es decir, de usted; y por otro, las referencias – al menos a mí me lo parecen – al ideal de la sociedad comunista que no distingue entre amos y esclavos y en el que todo es de todos.

Gracias Sr. Fast. Creo que sí consiguió algo grande contando esta historia.

P. D. a los ajenos: Este libro fue un regalo de 1€ que agradezco como si hubiera sido de 10.000€.

*Por cierto que la redacción de la Espasa ya suena a desfasada: “Espartaco, dotado de gran inteligencia y de una fuerza hercúlea, fué bien pronto el núcleo contra el cual convergieron todos los espíritus decididos á morir por la libertad, redimiendo á todos sus compañeros, los esclavos y quizá á la misma Italia oprimida por Roma, antes que perder la vida sirviendo de espectáculo á los caprichos brutales y voluptuosos de los romanos”. La referencia bibliográfica que contiene la cita de Espartaco en esta Enciclopedia corresponde a Giovagnoli, Spartaco (Milán, 1882)

Sólo algunos textos...

Varinia, cuando era una niña, había observado qué ocurría a los hombres y a las mujeres de su tribu cuando se amaban mutuamente. Se le llamaba el triunfo sobre el temor; hasta los demonios y los espíritus de los grandes bosques en que vivían los suyos sabía que aquellos que amaban eran invulnerables al temor, lo que podía verse en los ojos de los que amaban y en la manera como caminaban y en el modo en que entrelazaban sus dedos.

... Graco recordaba muy bien aquel momento, pues fue entonces cuando Espartaco cobró vida surgiendo de la nada para remecer el mundo entero. Otros hombres tienen raíces, un pasado, un comienzo, un lugar, una tierra, un país..., pero Espartaco no tenía nada de eso. Había nacido de los labios del soldado que sobrevivió y cuya supervivencia había sido determinada por Espartaco con el fin, con el propósito, de que regresara al Senado a decir que era un hombre de tales o cuales características. No era un coloso, ni un salvaje, ni un ser terrible, sino simplemente un esclavo; pero había algo en él que el soldado vio y que debía ser contado.

Una vez, mucho tiempo después de esto, un esclavo romano fue crucificado (...), fue perdonado por el propio emperador, y consiguió vivir. Escribió un relato de lo que había sentido en la cruz, y lo más extraordinario de este relato es lo que decía de la cuestión del tiempo. “En la cruz – contaba – hay solamente dos cosas: dolor y eternidad. Me han dicho que estuve en la cruz solamente veinticuatro horas, pero yo permanecí en la cruz más tiempo que el transcurrido desde que existe el mundo. Si el tiempo no existe, entonces cada instante es igual a siempre”


Por cierto, ¿quién no ha visto a Kirk Douglas en el Espartaco de Kubrik?

Monday, December 27, 2010

Estimado Sr. Robert J. Waller:

Hoy por fin, sí, acabo de terminar su novela Los puentes de Madison County. Y no digo "por fin" por haber estado mucho leyéndola y deseando acabarla. Nada más lejos. El "por fin" es simplemente por el "acabo"... acabo de terminarla y yo estoy aquí escribiéndole.

Me ha gustado, sí. Llevo una temporada leyendo novelas que se han adaptado al cine y siempre tengo muchas ocasiones para comparar. En este caso creo que la novela queda pobre. Ese erotismo que transmite la historia no está tanto aquí como en la película. En la novela sí creo que ahonda en la personalidad de Robert Kincaid. Eso me gusta mucho. Todo lo que describe de él como "el último cowboy" y eso de que pertenecía a otra época, que estaba fuera de este mundo estando en él. Hay un párrafo que lo resume y que me encanta:

Francesca no respondió, intrigada por ese hombre que daba importancia a la diferencia entre un pastizal y una pradera, que se entusiasmaba por el color del cielo, que escribía un poco de poesía pero no mucha ficción. Que tocaba la guitarra, se ganaba la vida con las imágenes y llevaba su equipo de trabajo en mochilas. Que era como el viento, y se movía como el viento. Que venía del viento, tal vez.

Hay otros pasajes que hablan de su interior... pero me parece que con palabras vacías, como el texto de la Dimensión Z. Me vale mucho más el párrafo anterior y esa parte del viento. El viento es sinónimo de libertad como la idea de 'cabalgar sobre él'.
La carta que Francesca deja a sus hijos sería difícil de comprender. Como ella dice, con estas u otras palabras, los hijos tendemos a pensar que nuestros padres son seres asexuados. Además, un amor sentido de esa manera, no se puede expresar con palabras. Y de nuevo me da por pensar que esto hoy, ahora, en mi realidad terrena, sería imposible. Y todo porque vivimos deprisa, deprisísima, no tenemos tiempo para pensar, para meternos en la realidad del otro, para vivir de verdad lo que el otro siente, piensa, es. Porque el hombre, aunque suena a spot publicitario, es un ser extraordinario, aunque muchos se empeñen a veces en hacerme creer que somos todos iguales, que al final todos actuamos con unos mismos patrones, sí, ¿pero lo que va por dentro?

Un saludo Mr. Waller. Thank you.

P. D. a los ajenos: Unos profesores de español en EEUU visitaron alguno de estos puentes y lo comentaron en su blog, Los profes del maíz, y es interesante.

Querida Cecelia:

Su libro es ideal para épocas de sequías. Y no por lo que en el lector pueda provocar sino por la cantidad de lágrimas que hay dentro. Que Holly esté todo el día con los ojos empañados es comprensible... ¡¡pero no es sólo ella!! Aquí todo el mundo llora: su madre, sus hermanos, sus amigos... y no todos lloran por Gerry... lloran por él, por sus cosas y por las de más allá. Por poco me ahogo en la lectura.
Me quejo, sí, pero Posdata: te quiero ("Posdata: te amo" en sus cartas) se lee bien. Es un poco triste que al final no dejemos a Holly felizmente emparejada o, más bien, como a mí me parece que estaría feliz. Es una historia bonita y curiosa que podría haberse contado desde mucho después de la muerte de Gerry, cuando ella estuviera algo más recuperada. Pero es lógico que no nos ahorremos el sufrimiento.
Gracias Cecelia por contarnos de un amor así. Ojalá fuera real.
P. D. a los ajenos: He leído este libro al editarlo Ediciones B en su nuevo formato al que llaman "Librinos". Es realmente cómodo para leer y sí se puede sostener el libro con una mano. El único problema viene al pasar esas páginas tan finas, de 'papel biblia'. El tamaño de letra es pequeño, sí, pero visible y eso no incomoda. Me parece una idea genial pero no el precio: podría ser un poco más barato si pagamos por un formato menor que el de bolsillo. Ahí queda mi idea. Saludos a todos.

Friday, December 17, 2010

Carta póstuma a la Sra. du Maurier:

"Last night I dreamt I went to Manderley again"
"Anoche soñé que volvía a Manderley"

Querida Sra.:
Hace ya mucho tiempo que no escribía directamente en este medio digital porque, con todos mis "problemas" informáticos, se me hacía más fácil escribir sobre un papel y pasarlo aquí cuando tuviera oportunidad. Una hoja (de cualquier tipo) y un bolígrafo (o un lápiz, un rotulador...) pueden llevarse/usarse a/en cualquier sitio. Pero esto es otra historia... y debe ser contada en otra ocasión.
Su libro me ha encantado. De nuevo me sorprendo pensando en cómo una señora de su época fue capaz de escribir este y otros libros. Y a la vez me reprendo por pensar esto. Creo que tengo tan metido en la cabeza que las mujeres siempre han estado marginadas y no se las ha dejado expresarse y desarrollar su intelecto que extrapolo esta "pseudocreencia" a cualquier época, sin pensar en qué época ocurrían estas cosas, en qué sociedad, hasta cuándo... Rebecca se lee rápido, te absorbe, te olvidas de quién eres y quieres gritarles que tengan cuidado o que no se preocupen, que no digan tal o cual cosa, que no hablen ahora porque los criados pueden estar escuchando. Puedo imaginarme perfectamente a la Sra. De Winter que, por cierto, ¿cómo se llama? ¿Es que de nuevo se me ha pasado el nombre de un personaje? ¿Se menciona? Esto me llama siempre la atención: personajes clave en las historias que no tienen un nombre. En este caso, de pila. Maxim sí sabemos que es Maxim, Max o Maximilian. Rebecca era Rebecca... o Reb, creo recordar. Incluso a la señora Danvers también se la nombra de alguna otra manera. Pero no pasa lo mismo con la Sra. De Winter.
Por otro lado sorprende el estilo de vida de esta sociedad... ¿de qué se ocupaban realmente? Porque "en qué" se ocupaban ya lo sabemos: las tardes (y gran parte de la mañana) eran para ellos, para leer el periódico, coser, hablar en el salón... parece que con que hubiera un buen Frank ocupándose de la finca ya era suficiente. Me imagino esos desayunos con huevos, tocino, pan, mermelada... todo en bandejas de plata y caliente... Todo me sorprende... y me muero de envidia.
Al poco de terminar su novela vi la adaptación que hizo Hitchcock en 1940, dos años después de que usted la escribiera. Es una adaptación estupenda, fiel reflejo en la que aparece lo fundamental y no echas nada en falta.
En fin, por una cosa o por otra llegas a odiar a Rebecca: una persona capaz de dejar tanto malo en la vida para las personas que la conocían de verdad. Y no es sólo un ejemplo literario.
Muchas gracias Daphne.

Monday, December 06, 2010

Querido Albert,

... qué libro más curioso, más extraño, más divertido y más bonito ha escrito usted. (Sé que es joven pero no me imagino tuteándolo). He leído el de la biblioteca (qué expresión más rara... parece que "el de la biblioteca" puede ser distinto de cualquier otro) pero me han entrado unas ganas tremendas de comprarlo para subrayarlo, manosearlo, arrugarlo y doblar todas las esquinas de las páginas que me diera la gana. Comencé tomando nota de las frases que me gustaban pero tuve que dejarlo cuando vi que iba a copiar todo el libro.

No sé si ha tenido algo que ver con el diseño de la cubierta y la tipografía de los títulos de los capítulos pero debe saber que por mi parte son un valor añadido al libro, que lo hace más llamativo y especial. Me encanta todo... hasta el video promocional que acabo de ver.

Pues sí, este es un libro especial. Únicamente hay algo que me ha... ¿desagradado? Suena demasiado fuerte y no es eso lo que quiero decir, pero... es la madre de Marcos (la madre sin nombre ahora que lo pienso)... ¿no es demasiado redicha? ¿No tenía teorías para todo? Este tipo de recursos quedan muy bonitos: “mi madre siempre decía”, “mi madre pensaba”, “mi madre siempre me enseñó”... pero hay tantas entradas de este tipo que da la sensación de que si las pusiéramos todas en orden, una detrás de otra, omitiendo el resto del texto, habría algunas que se contradecirían. Yo creo que no podría vivir al lado de alguien que estuviera todo el día teorizando, sentando dogmas. Vive y no teorices sobre la vida. Además, suelo desconfiar de las personas así y no me creo nada de lo que me dicen. Si alguna vez encuentro a una de estas personas que de verdad es coherente y vive lo que realmente dice que es la vida o vive como dice... me retractaré de lo dicho... o acuñaré la regla porque hay una excepción.
Fíjese que por esto he empezado y no era lo que más me había llamado la atención. Lo que más ha sido la visión sexual por encima de todo. No sé si es culpa de la educación del personaje o de usted mismo... o ya rizando el rizo, que usted haya hecho así a su personaje porque así es usted mismo. Habría que disculparlo en el primer caso porque tiene que ver con la historia. Llaman la atención las continuas referencias aunque me han gustado cómo están tratadas. Somos sexo en el sentido de que somos cuerpos sexuados y como nos tratamos con nuestro cuerpo (no es posible tener conexiones sólo espirituales/intelectuales porque no podemos sacar esto último de la caja que lo contiene) es inevitable que se establezcan relaciones, es imposible que no se establezcan.

Por último, la historia me enganchó desde el principio pero me desilusionó un poco en cuento comenzó a hablar del don. Me dí cuenta que estaba ante una especie de novela romántico fantástica... o creo que fue cuando habló de la gente que ya no dormía. El remate vino con el lío de los mundos y las pseudoreencarnaciones. Creo que la novela está un poco desordenada... o esa es la impresión al menos. La forma de hablar de Marcos (o la forma de escribir suya que hace el pensamiento de Marcos, eso no lo sabremos... al menos hasta que lea otra de sus novelas) hace que continuamente vayas y vengas, que empiece pero que no acabe, que te olvides de lo que comenzó diciendo y de lo que de verdad quería contarte.

Muchas gracias Albert por esta novela. Espero que se plantee el reto de continuar escribiendo novelas, obras maestras, libros para subrayar. Un abrazo fuerte.

Thursday, November 25, 2010

Querida Stephenie:

Hay algo que sigue sin encajar, algo que no convence. ¿Seré yo la única que leo sus libros y tengo la sensación de no enterarme?

Al menos a Eclipse no me he enganchado... Me gusta la historia, sí, pero aún me gustaría más si fuera diferente, si se desarrollaran otros puntos y no se extendiera tanto en los que toca. Eclipse no es el libro de la duda de Bella entre Edward y Jacob, Eclipse es el libro de la batalla entre nuestros amigos y los neófitos. Y claro, esto aburre, al menos a mí.


Alguien me dijo que estos libros parecían guiones cinematográficos porque continuamente estaban reseñando - exageradamente - aspectos visuales, de expresiones y sentimientos que realmente no harían falta para la comprensión, ni siquiera para embellecer el relato. Ahora sí que lo he advertido en este libro.


Además, qué debo pensar de alguien que escribe esto en los agradecimientos de su propio libro: Sería una ingrata si no agradeciera su apoyo a las muchas personas que me han ayudado a sobrevivir al pacto de otra novela. ¿No quería seguir? ¿Lo escribió por obligación? No se si lo he entendido mal pero esta frase me ha decepcionado bastante.

¿Qué pasará con Bella? Sabe que quiero esperar a que estrenen la película para comprarme y leerla la edición de bolsillo que suelen sacar a la par. Por cierto, y hago un inciso, que esta vez no ha ocurrido así, ¿cuántos meses han tardado en sacar esta edición desde que estrenaron la película? ¿Por qué ha pasado esto Santillana? Ha resultado que para entonces ya había visto la película y el libro ha sido un poco más decepcionante. “Decepción”, parece la palabra del día...


Entonces... ¿qué pasará con Bella? Me parece que usted tuvo pocas ganas de convertirla. ¿Ocurrirá algún milagro que vuelva a Edward humano? ¿Visitarán a un hechicero que sea capaz de hacer esto? Lo que quiero es que los lobos salgan un poco de la historia...¡¡porque no dejan estar!! Pese a todo lo que significa el personaje de Jacob, calor del acogimiento, lugar para resguardarse, amor luchador... le estoy cogiendo un poco de manía... siempre en medio, al menos en este libro.


Gracias Stephenie, la veré dentro de poco tiempo y espero un final apoteósico... espero guardarme de la tentación de leerlo antes. xx


P. D. a los ajenos: Foto y enlaces cuando tenga tiempo y una buena conexión. [Tuve tiempo, sí, pero no para encontrar ni para fotografiar la cubierta de la edición en español que he leído. Por eso va una de la americana.]

Sunday, October 31, 2010

Querido Herr Glattauer:

La persona que me descubrió su novela sufrió un proceso parecido al que yo seguí cuando la leí, desafortunadamente, ya hace algún tiempo, como siempre... Ejerce un efecto extraño porque, pese a ser un libro "betsellero", puede pararse de leer cuando se quiera. No te atrapa en sus redes y te deja liberarte. Aun así, por la propia "estructura literaria" de la novela, es un libro que se devora.
Esa misma estructura me encanta, como me encanta el estilo epistolar aunque sea digital. Supone el simple hecho de plantar tus pensamientos por escrito, sin verbalizar. Es la forma de hacer real y tangible la narración interior que en los escritos, en las novelas, se expresa de una forma muy simple porque suponemos que podemos entrar en la mente de los personajes.
He recomendado mucho su libro (incluso lo he comprado en alemán) pero da la casualidad que las personas a las que lo he hecho están o han estado involucradas en historias parecidas y en principio se sienten sensibles al tema. Si hablamos de esto, del hecho de conocer a alguien a través de la Red, creo que es igual que de cualquier otra forma. No creo que por hacerlo físicamente pueda llegar a conocerse mejor a otra persona. Sé que para mí no sería una buena manera, aunque eso sea otro cantar. Hay personas que pueden ser totalmente distintas o "más amplias" por escrito que oral/físicamente, lo que luego puede llevar a engaños y desilusiones.
En fin, corto esta sucesión de pensamientos inconexos. Leeré la segunda parte, por supuesto. Gracias y saludos.
P. D. a los ajenos: Os dejo algunos detalles del libro. Me he dejado muchos otros. Hay frases muy buenas que dicen muchas cosas. Nada más que por esas merece la pena leerlo.
...
5) Y en el nada improbable caso de que no respondas a ninguna de las preguntas que acabo de plantearte, has dicho que era sólo un fragmento de lo que querías escribirme. Escríbeme el resto con confianza. ¡Me alegraré de leer cada línea! Es que me gusta leerte, querido Leo.
...
¿Has notado que no sabemos absolutamente nada el uno del otro? Creamos personajes virtuales, confeccionamos irreales retratos robot el uno del otro. Formulamos preguntas cuyo atractivo reside en que quedan sin respuesta. Pues sí, nos dedicamos a despertar la curiosidad del otro y a seguir alimentándola al no satisfacerla de manera definitiva. Intentamos leer entre líneas, entre palabras, y pronto entre letras tal vez. Hacemos grandes esfuerzos por juzgar bien al otro. Y al mismo tiempo nos preocupamos de no desvelar nada importante de nosotros mismos.
...
...tú no eres una persona cualquiera. Si hay una persona que no es cualquiera, ésa eres tú. Y menos para mí. Eres como una segunda voz dentro de mí, que me acompaña día a día. Has convertido mi monólogo interior en un diálogo. Enriqueces mi vida interior. Indagas, insistes, parodias, entras en conflicto conmigo. Te agradezco tanto tu gracia, tu encanto, tu vivacidad, incluso tus "comentarios de mal gusto"...
...Pienso mucho en ti, temprano por la mañana, al mediodía, por la tarde, por la noche, en los intervalos, un rato antes y un rato después de cada intervalo. Y también durante.
Saludos cariñosos, Leo.

Tuesday, September 07, 2010

Estimado Sr. Marc Levy:

Estoy segura que esta no es la mejor de sus novelas pero me ha gustado.

Sólo da la impresión que este no es su mejor trabajo. En ocasiones Volver a verte es confusa, no se sabe quién habla o qué es lo que realmente está diciendo o quiere decir… empezando porque al principio no sabía quién era el verdadero protagonista y porque Paul y Arthur, ¿no son dos nombres parecidos? ¡A mí sí me lo parecen!


La historia es bonita pero al punto fantástico-fantasioso no le encuentro mucho sentido, incluso me parece innecesario. Por un momento pensé que estaba leyendo la novela en que se basó Ojalá fuera cierto, suya y del mismo título, ¿no es el argumento parecido?


Me quedé además sin la gracia de la cubierta que diseña para sus títulos … para … Por eso le conocí… sus libros cantan en las librerías. Además de por una mención en un programa de cine y literatura en RNE5.


Por cierto que me intriga su manera de escribir. ¿Escribe las historias de forma paralela o de verdad es capaz de ir intercalándolas a ese ritmo?

Me quedo con ganas de leer otra de sus novelas para comparar. Gracias y hasta pronto.

P. D. a los ajenos: De nuevo sin posibilidad de colgar la imagen de la cubierta que he leído (sin sobrecubierta además, así que un poco triste). Lo haré, igualmente, cuando pueda. [¡Por fin pude! 31/10/10]
P. D. a los ajenos del 02/01/2011: Tenía un texto extraído del libro desde el momento que lo leí. Os lo paso:
- ¿Cree realmente que se puede amar a una misma persona durante toda la vida? - preguntó Lauren.
- Nunca me ha dado miedo lo cotidiano, la costumbre no es una fatalidad. Uno puede reinventar todos los días el lujo y la banalidad, lo desmesurado y lo común. Creo en la pasión que se va desarrollando, en la memoria del sentimiento. Lo lamento, todo esto es culpa de mi madre, que me atiborró de ideales amorosos. Esto pone el listón muy alto.

Monday, September 06, 2010

Carta póstuma al Sr. D. Miguel Delibes:

Querido Miguel:
¿Me deja dirigirme a usted así? ¡Qué cambio! ¡Cómo he notado que con El hereje estaba leyendo literatura con mayúsculas! Hace años me lo habían recomendado como una novela que "había que leer"... ¡y por fin lo he hecho! Además le doy toda la razón a esa persona que lo dijo. La excusa ha sido un reciente plan de viaje a Valladolid, su ciudad, donde se desarrolla además la novela. El viaje se convirtió en un simple paso y no he podido entonces comprobar si las descripciones del urbanismo de mediados del siglo XVI tienen algo que ver con las actuales.
El libro no es novela histórica: es historia pura. Son tantos los detalles que en ningún momento he dudado de la fidelidad con el original que es la época misma.
La novela narra una historia - tacho “fundamentalmente” pero no querría - religiosa. Toda la vida de Cipriano está contada en torno a este fenómeno. Él lo explica muy bien ante la Inquisición: la creencia le encontró. ¿Ocurre esto hoy? ¿Puede haber una decisión tan grande, sincera, firme y en conciencia ante Dios? Si existe… que me lo presenten. Valientes debían ser y seguros en sus creencias debían de estar en esa época las personas que decidían seguir una doctrina que podía ser castigada con la muerte. Desde luego que entonces no se tomaban las cosas a la ligera.
Por otro lado no puedo creer que la injusticia y la muerte puedan haber sido durante tanto tiempo un espectáculo. Intento encontrar un paralelismo hoy. Imagino que se podía considerar al hereje como un criminal que mataba a los otros a través de la conciencia y por eso podía ser reo de muerte… pero por muchas otras razones sigue siendo incomprensible.
La figura de Lutero – con la que Cipriano guarda ciertos paralelismos – me ha llamado siempre la atención: un hombre preso de sus escrúpulos, angustiado (NO LIBRE) y disgustado con la situación de la Iglesia en su momento. Hombres como estos (Cipriano y demás) que pensaban que por encima de su pequeñez, podían escribir y cambiar la Historia con sus acciones.
Durante el tiempo que he estado leyendo su libro y ahora al acabar, he tenido ocasión de hablar mucho y sincero sobre religión en veladas de playa.
Por esto y por todo, le doy las gracias. D. E. P.

Thursday, August 12, 2010

Estimadas Sras. Bassignac y McCullough:

Estimadas Señoras:
Les escribo a las dos a la vez, en parte para ver si así alargo mi misiva que últimamente me quedan bastante cortas. ¿Y por qué me pasa esto? Pues porque siempre dejo el escribirles para lo último y ya todo lo que sus libros han suscitado en mí, ha pasado por mi memoria de pez a través de un colador tan grande que no ha quedado nada de poso para agarrar y comentarles. ...También, retomando el hilo de lo anterior (si es que lo hay), les escribo a las dos juntas por otras razones: mi falta de tiempo, lo mucho que hace que leí sus libros, el hecho de haberlos leído tan seguidos (cierro uno-abro el siguiente) y, por último, lo poco que me van a entender...

Entonces, puestos a comparar (y, fíjense, acabo de darme cuenta que hoy todo queda entre mujeres), creo que Los acuarios luminosos ha sido el que más me ha gustado. También es el que leí primero. Es una novela de verano y playa.
A la vez me da por pensar que con este libro me la han colado. No he leído La elegancia del erizo pero, por lo que he oído, le encuentro similitudes: Francia, ambiente de edificio vecinal, una chica inteligente e independiente (creo que con variación de edad) y un vecino asiático.
He estado intentando sacar algún pensamiento más que me quedara de su libro... pero ya ve, poco más.


Tenía muchas ganas de empezar con La nueva vida de Miss Bennet. Fue uno de mis regalos de cumpleaños y, en general, las secuelas o "precuelas" de los libros, escritas por otros autores diferentes de los originales, me gustan mucho.
Con el suyo... el problema ha sido todo y nada. Tendría que aceptar, ya que me gustan este tipo de libros, que los autores continúen o imaginen un previo de la historia como les diera la gana. Pero con las primeras páginas de su libro ya tenía en mi cabeza "no, no, no"... Una sucesión de noes rebotando dentro. Me gusta el hecho de que Mary Bennet evolucione y no se estanque, incluso que pueda alcanzar la belleza que nunca tuvo. Eso indica que todos podemos cambiar y que no estamos atrapados por obligación en lo que hemos sido. Pero me niego a admitir el devenir que usted le da a la vida de Lizzy...¡¡¡Si es el centro de Orgullo y Prejuicio!!! ¿¿¡¡Por qué!!?? ¿¡Por qué nos saca del cuento de hadas!? Para "realidades" nada como la Realidad misma, así que déjenos estar.
Por otro lado, la historia tiene una especie de "guión" imposible de tragar. Mary Bennet hace unos planes que se truncan a mitad de historia, dando un vuelco completo al desarrollo. Da la impresión de que el tema del secuestro se le fue de las manos y ya no tenía más espacio para continuar con los planes iniciales. Siento no explicarme bien, pero es que hay algo que choca en demasía.
He entrado en algún que otro foro de fans (con todas las letras) de Austen, donde también me encontraría yo sino fuera porque en realidad no conozco su obra tanto como las versiones que de estas se han hecho, sobretodo en cine y TV, y he comprobado que no hay mucha aceptación de su libro. Muchos todavía no lo habían leído pero lo rechazaban por el precio de Espasa, que es increíblemente elevado. Usted seguramente no se ha enterado de esto pero yo me pregunto, ¿era necesario sacar una edición tan cara para el tipo de literatura? ¿Quiere alguien invertir este importe para poner en su estantería este libro? ¿Realmente lo merece?
Gracias señoras, pese a todo lo dicho, a las dos, por entretener mis días de verano.
P. D. a los ajenos: He encontrado un blog sobre libros mientras buscaba las imágenes. Me gusta especialmente por el diseño y también, para ser de lecturas de una sola persona, tiene mucha actividad y está actualizado. Me gustaría seguirlo.

Wednesday, July 14, 2010

Estimada Sra. (o Srta.) Nothomb:

Tengo unos pocos minutos para agradecerle la escritura de estos cuentos/relatos tan originales. Si me siguiera, vería que los relatos no son mi estilo, pero con los suyos cambia la cosa. Llevaba algún tiempo queriendo leer alguna obra suya, aunque especialmente ando detrás de Estupor y temblores, pero por ahora tendré que dejarlo para más adelante porque hay otras que apremian.
Los relatos son originales, sí, aunque a veces previsibles. Me encanta el comienzo de Leyenda quizá un poco china, digno de una gran historia.
Y, un poco a medias, corto y cierro. Hasta la próxima que espero sea pronto.

Monday, June 21, 2010

Carta póstuma a la Sra. Jean Rhys:

Estimada Sra. :
Acabo de terminar de leer su libro Ancho mar de los Sargazos y me ha parecido precioso, lleno de belleza, nostalgias y sentimientos. Este libro llevaba más de 10 años esperando en las estanterías de mi casa después de haber sido ya abandonado por algún otro miembro de la familia. Ahora - por fin - me ha encontrado. Sólo ha hecho falta que alguien me recordara su valor. Nada me ha desagradado de este libro. Me gustó mucho - muchísimo - Jane Eyre y me ha encantado la idea de escribir la historia de quien yo pensaba que era Bertha... y no, era y es Antoinette.
Realmente cuesta empezar su lectura Al comienzo es un libro difícil, árido, pero una vez que te enganchas al ritmo de la lectura de todas las palabras (una a una) y de las comas (en mi opinión, lo más importante de su estilo) todo viene seguido.
La razón del abandono Este familiar abandonó el libro nada más comenzar porque fue que se supuso una mala traducción (en esta edición de Anagrama del 90, 2ª ed., hay una nota que dice "traducción cedida por Editorial Noguer"). No sabría decir si esto es así, lo que sí comparto es que la lectura se hace "cuesta arriba" en ocasiones cuesta a veces. Me ha hecho gracia, en este sentido, encontrar palabras que hoy ya no me parece ver en los textos que leo como "lo hice adrede" y alguna más que ahora no recuerdo ni tengo apuntada.
En esta historia no se siente lástima de Mr. Rochester, algo que él anhelaba. En cambio, nos quiere hacer sentirla por La que la merece, según lo que nos quiere hacer creer, es Antoinette. Entonces, usted cambia la visión entonces de Brönte, que nos infunde el sentimiento de hace sentir pena por el del caballero que tiene que cargar con una culpa que no le corresponde (según ella - la escritora - y según él - el personaje según las visiones de la propia escritora y de la que asigna a su personaje).
Me ha pasado algo extraño mientras leía su libro. No es la primera vez (creo recordar) pero me he olvidado totalmente de que leía. La historia ha ocurrido en directo y desde luego, para mí no era ficción. Si acaso en algún momento era algo que me contaban estaban contando pero sin duda, había ocurrido, eran hechos reales. Creo que esto es lo que pasa con los grandes relatos como el que usted escribió ha escrito. Muchas gracias Sra. Rhys por dejarnos esto.
Con cariño

P. D. a los ajenos: He señalado muchísimos pasajes, párrafos, frases, pero sólo reseñaré algunos. Además, los dejo para otra ocasión. [La ocasión ya llegó un tiempo después]. He copiado mucho. Espero que el Sr. de la Propiedad Intelectual no se moleste. Ahí va:

Italia es columnas blancas y agua verde. España es sol ardiente sobre piedras, Francia es una dama de negro cabello y blanco vestido...

Me preguntó si me sentiría sola, y yo, con la vista fija en los colores, dije:
- No.
Pensaba, horas y horas y horas.

Recé, pero las palabras cayeron al suelo, sin significado.
De la hermana Marie Augustine:
Como si hablara para sí, dijo:
- Vuelve a la cama, sin hacer ruido. Piensa en cosas que te calmen y procura dormir. Pronto daré la señal. Pronto será mañana por la mañana.

Un fresco y remoto lugar...Me pregunté dónde se echan aquí las cartas. Doblé la mía y la puse en un cajón del escritorio. En cuanto hace referencia a mis confusas impresiones, debo decir que nunca las haré constar por escrito. Hay en mi mente lagunas que no pueden colmarse.

Si es una historia triste - le dije -, no me la cuentes esta noche.
- No es triste. Pero, a veces, ocurren cosas que quedan para siempre, aunque se olvide por qué ocurrieron y cuándo ocurrieron. ...

- ¿Por qué me has hecho desear la vida? ¿Por qué me has hecho esto?
- Porque quería que así fuera. ¿No te parece bastante?
- Sí, es bastante. Pero si llegara el día en que no lo quisieras, ¿qué haría? Supón que un día te llevaras nuestra felicidad, mientras yo estuviese distraída...
- ¿Perdiendo la mía? ¿Crees que soy tan insensato?
- No estoy acostumbrada a la felicidad. Me da miedo.
- No tengas miedo jamás. Y si lo tienes, a nadie lo digas.

De Daniel Cosway:
Me siento junto a la ventana, y las palabras vuelan ante mí, como pájaros. Con la ayuda de Dios,atrapo algunas.

De Christophine:
- Los hombres así, cuando no te aman te odian más y más al intentar tú que te amen. Si los amas, te tratan mal, y si no los amas te persiguen día y noche para conquistar tu alma.

Y el pasaje más largo, pero más bello a mi parecer:
Bajo las adelfas... Contemplaba las ocultas montañas, y las nieblas que las cubrían. Hoy hace fresco. Es un día fresco, calmo y nuboso, cual los del verano inglés. Pero, por mucho que viaje, jamás veré un lugar tan hermoso como éste. Falta poco para la temporada de los huracanes, pensé, y advertí como aquel árbol hundía más sus raíces en la tierra, para resistir el empuje de los vientos. Inútil. Cuando llegan los vientos los árboles caen. Algunas palmeras reales quedan en pie (me lo dijo ella). Quedan sin ramas, como altas columnas pardas, pero en pie, desafiantes. Por algo se denomina reales. Los bambús adoptan una actitud más cómoda, se inclinan hacia la tierra, yacen en la tierra, y, allí, gimen, se estremecen y suplican clemencia. Y el viento pasa despectivo, sin fijarse en aquellos miserables seres. (Dejémosles vivir.) El viento salvaje pasa, rugiendo, gritando, riendo.

Saturday, May 29, 2010

Estimado Nicholas:

Ayer lloré mientras acababa su novela. Y eso que iba rodeada de personas en el autobús. ¡Cómo me gusta que un libro emocione!
Aun así, el desarrollo de este drama (sí, sí, drama) me ha parecido bastante extraño. Estoy acostumbrada a ver las bodas en el lugar que "literariamente" suelen ocupar: al final. En cambio en este libro (casi dos en uno aunque no por su extensión) nos sorprende a mitad de la lectura. Me ha gustado esta experiencia. Normalmente las bodas son momentos literarios para finalizar y dejar abierta la historia, en la medida en que expresan el comienzo de otra nueva. Aquí usted la continúa.
Los sentimientos hacia el personaje de Lexie también evolucionan. Al principio pensé que era la culpable de todo y más parecía la historia una novela de misterio en la que ella sería una embaucadora que intentaba enganchar a Jeremy. Y he tenido que cambiar de opinión, aunque sin fiarme de ella al cien por cien.
Muchas gracias por este trabajo que me saca nuevamente de mi letargo lector. Muchas gracias por presentarnos un amor como el de Lexie y Jeremy, por remarcarnos de nuevo que eso es el amor, un viaje en el que no todo sale bien y menos aún a la primera.
¿Es posible el amor a primera vista? - nos pregunta -. Amor, amor... no sé qué decirle.
P. D. a lo ajenos: La edición de Rocabolsillo está cuidada, especialmente la portada. Aunque contiene algunas erratas.

Friday, April 23, 2010

Estimado Sr. Carmona:

Hace siglos (más... ¡años luz!) que acabé de leer su libro... pero como estoy en una espiral de pereza lectora y escritora he tardado mucho en escribirle. Conociéndome y ante la falta que tengo de conexiones a Internet, puse por escrito unas líneas comenzando la carta que le escribiría así que, copio a continuación:

Le escribo sobre su libro Sabor a canela después de muchas emociones vividas (buenas y malas) en un gran viaje inesperado (si me conocieran algunos, reconocerían el estilo de otros). Además, lo hago bajo el sol, a mano, con los oídos taponados y, lo peor de todo, mucho después de leer su libro.
El recuerdo que tengo es muy bueno. Ya lo he dicho: me encantan las novelas construidas con frases cortas aisladas por puntos. Normalmente sugieren más de lo que dicen y en cada una se esconde un gran contenido. A veces este estilo se hace sospechoso. Suena bien (para mí es casi poesía) pero también me parece fácil de escribir: con poco trabajado, mucho resultado... y que conste que no digo que éste sea su caso. Además, las frases cortas son ideales para este libro porque le aportan mucha musicalidad. El único inconveniente de la belleza visual que tienen, por otro lado, los capítulos cortos y comenzando en página siguiente, es lo que da la impresión de un derroche de papel... en fin, todo hay que decirlo.
La historia de su libro es bien completa. A Cecile le ocurren muchas cosas en un corto periodo de su vida. Y todo porque ella es independiente, arriesga y es capaz de tomar decisiones. Decisiones que le hacen estar en lugares y en momentos equivocados a veces que van haciendo su vida.
Gracias José Carlos por este libro.

P. D. a los ajenos: Os dejo el enlace del sitio que Planeta ha dado al libro. En éste viene un Making off interesante sobre el proceso de creación literaria del libro.

Monday, January 04, 2010

Estimada Sra. Kidd:


Acabo de terminar de leer su libro. No espero más para escribirle pues últimamente sí dejo pasar mucho tiempo para escribir a los autores de los libros que leo y luego casi no puedo comentarles nada.
Tenía muchas ganas de leer su libro. Oí (y vi) la recomendación en el programa Página 2, en su sección de Cine y literatura. El programa es interesante pero me gusta sobre todo esta parte porque hacen una comparación entendible entre libros y adaptaciones cinematográficas. No sé si se da el caso de comparaciones entre películas y escritos surgidos de éstas, ya sea guiones "novelizados" o inspiraciones. Bueno, pues ahora no recuerdo qué recomendaban más. Por mi parte, he comenzado a ver la película y me gusta la ambientación (pero para nada el doblaje al español de Dakota Fanning).
No sé si por las ganas que tenía de leer el libro o por los párrafos sobre reflexiones semi religiosas o lo que me han parecido repeticiones de ideas, he leído en libro en algunos momentos bastante por encima. Tampoco me ha importado por eso mismo. El libro atrapa, sí, pero creo que no siempre. La historia sí me ha gustado, todos son temas interesantes: esta parte de la historia de EEUU, la vida tan rica de estas mujeres, la apicultura... Me han dado muchas ganas de leer algo sobre el mundo de las abejas.
Me encanta el personaje de August. No abundan personas como esta... aunque las hay. Desde luego es alguien con una gran "vida interior", un mundo de ideas propias, experiencias y conclusiones, que analizan lo que han vivido y le sacan partido... y que ven más allá (de sus narices). Claro, así Lilly ve en los ojos de August que la comprende o que sabe lo que piensa. Me hubiera gustado saber algo más de la relación entre Zach y Lilly aunque el último capítulo ayuda al menos a imaginar lo que ya se podía preveer: las dificultades por las que pasarían. Y la lluvia de sentimientos (tormentosa) está muy bien descrita: desde la que pasa Lilly queriendo creer lo que le viene bien hasta que descubre la realidad y al fin la acepta y la de T. Ray.
En resumen, una lectura entretenida y con un buen fondo para además, reflexionar sobre algo. Muchas gracias por su trabajo.
P. D. a los ajenos: Comienzo el año con nuevas ganas de leer. Tengo que recuperar el tiempo perdido. Se admiten sugerencias!!

Sunday, December 27, 2009

Querida Stephenie:



Ya hace más de un mes que acabé su libro. He esperado a que saliera la edición de bolsillo y para eso, he tenido que esperar también al estreno de la película. Creo que a golpe de película iré leyéndome su saga.
Este no me ha gustado tanto como el primero porque el personaje de Edward está ausente la mayor parte de él y cuando aparece, queda muy poco para acabar la novela. Es tal mi obsesión que comienzo el libro mirando las hojas que faltan para terminarlo...queriendo que siempre me quede mucho y la historia no se acabe.
He visto el trailer de Eclipse y ya tengo muchas pistas aunque estoy deseando leer la historia.
Ya me he reconocido fan de sus libros. Tampoco hay nada que ocultar, no? Últimamente no me apetece para nada leer y por lo menos me engancho con algo.
Thank you, Stephenie, keep in touch! Best wishes.

Sunday, September 27, 2009

Estimado Sr. Kluun:

Puff, puff, puff...¿por dónde empiezo? Bueno, reconociendo que he leído su libro de principio a fin, claro, por eso le escribo. Nunca escribo a un autor del que haya dejado alguno de sus libros a medias, como me ocurre a menudo últimamente. Lo reconozco, sí, pero también que no todo me ha gustado en él. Es lógico, si ve mi post anterior verá que soy fan de Rosemunde Pilcher y su estilo y el suyo no casan mucho. No quiero decir que me guste sólo un tipo de literatura pero dentro de un mismo estilo sí tengo preferencias, sobretodo en las "maneras de contar". Su prosa sí me parece correcta (y no entienda "correcta" en el sentido literario, ni soy crítica ni tengo ni idea de cómo serlo, aunque me gustaría leer más críticas "de a píe", de estos libros que leemos los mortales), se lee bien, atrae y engancha, lo que explica que me haya leído el libro en 3 días. Felicito además a Emecé (Planeta) por esa portada que hace que el libro tenga luces de neón en librerías y estantes de novedades en bibliotecas.

Puestos a hacer una enumeración de lo que más/menos me ha gustado diría:

* Una de las cosas que más me ha gustado - y fíjese qué tontería - es el juego que se hace con la tipografía. ¿Por qué no se va a poder hacer esto en los libros? Claramente en este, refuerza el toque juvenil y gamberro que ya tiene lo escrito. Es "literatura actual" escrita - físicamente - en "forma actual". Claro, ahora entran ya en juego en la narración los mensajes de móvil, los mails y un poco el modo de hacer de la TV, guiones, etc. O al menos a mí me lo parece y creo que en este libro está insertado todo de un modo correcto.

* Lo que menos me ha gustado es lo zafio que a veces se vuelve todo. En la contraportada intentan calificarle como el autor más despiadadamente honesto del panorama internacional pero para mí la honestidad no es eso. Ser sincero no quiere decir "vomitar palabras". O "echar palabras vomitadas" sería más lo que quiero decir. Suena todo muy egocéntrico (yo pienso, yo creo, para mí...) pero no quiero ser categórica, sólo expresar mi opinión...y que quede claro.

* Me ha gustado la historia aunque creo que no está del todo explotada. Me imagino que la intención sería centrarse en el personaje, en los conflictos internos de Stan, pero ambientar un poco más el paisaje de Australia hubiera sido genial.

* Muchas frases me han hecho reír en voz alta. Ésta - que no es siquiera representativa del libro - al empezar un capítulo: Allí donde los ingleses han pisado tierra han formado un buen galimatías con lo de conducir por la izquierda. Es peligrosísimo.

* Los pensamientos entorno al amor y a la fidelidad me parecen bastante manidos...como más de lo mismo.

...Aquí acaba mi enumeración de ideas, que eso es en lo que se ha convertido mi carta. Gracias, pese a todo, por su libro. Aún no me he enterado de cuál es realmente la parte biográfica. Me ha confundido sobretodo el agradecimiento a su mujer y a sus hijas, pero imagino que todo es compatible cronológicamente. Visto desde la lejanía geográfica y emocionalmente, es una buena y bella historia. Cuando las cosas le pasan a uno y le pasan por dentro, todo es mucho más oscuro y desgraciado, pero el tiempo - y a veces la distancia - lo cura todo. Aunque las heridas que no se cierran bien, no hay "más tiempo" que las limpie, desinfecte, cicatrice y haga desaparecer. Y entonces las desgracias duran eternamente. No sabe uno cómo salir de lo malo que haya pasado por fuera o por dentro de uno mismo y si se sale, tampoco se es capaz de contarle a otro como ocurrió. Creo que ni existen remedios y a veces, ni siquiera dependen de uno mismo. El ser humano, no es que sea extraordinario, sino que es terriblemente complicado.
Un saludo Ray