No me acuerdo cómo me referí a usted en otra ocasión, pero de nuevo nos volvemos a encontrar. Esta vez, por la insistencia de una amiga que ha leído varias novelas suyas y, ante mi desencanto por su novela Tokio blues, me quería presentar al gran Murakami, al escritor que ha encandilado a Occidente, aunque para ella sea también el de los finales "incompletos".Friday, April 22, 2011
Querido Sr. 村上 春樹,
No me acuerdo cómo me referí a usted en otra ocasión, pero de nuevo nos volvemos a encontrar. Esta vez, por la insistencia de una amiga que ha leído varias novelas suyas y, ante mi desencanto por su novela Tokio blues, me quería presentar al gran Murakami, al escritor que ha encandilado a Occidente, aunque para ella sea también el de los finales "incompletos".Wednesday, March 09, 2011
Sr. Baricco,
Este fin de semana he podido leer su novela... o cuento... o historia, Seda. Ciertamente es eso, una historia, un relato de unos hechos, en ocasiones repetitivos, como en la realidad hubieran sido: el comerciante que va y que viene y durante cuatro años hace el mismo - o casi el mismo - trayecto de ida y vuelta. Siempre, excepto al final, cumple su cometido. No se sobrepasa, es calmado, no hay angustias o sorpresas de última hora. Las cosas ocurren en esta historia sin sobresaltos aunque hay enigmas y misterios, preguntas sin contestar, cosas sin explicar. La historia está abierta por los cuatro costados.No me ha gustado mucho. El lenguaje y el ritmo son pausados y poéticos. La repetición, los puntos y aparte y el tempo dan al libro un toque de belleza, un aura especial. Pero aun así no me convence.
P. D. a los ajenos: Hay una frase que me ha gustado especialmente:
... Tenía los labios entrecerrados, parecían la prehistoria de una sonrisa.
Estimado Sr. Murakami:
Creo que después de escuchar Norwegian wood de los Beatles he podido comprender un poco mejor su libro. Hay muchas otras canciones que me gustaría escuchar y seguro me ayudarían a entender más… Su historia está llena de referencias tanto musicales como literarias. Me ha sorprendido que la mayor parte de éstas sean occidentales: pensaba que los estudiantes preferirían leer autores japoneses y también que se enseñara a los griegos en Historia del Teatro. También imaginaba que las costumbres, las expresiones y los modos de ser iban a ser distintos de los nuestros pero también me he sorprendido viendo lo contrario, lo parecido que podemos ser.I once had a girl, or should I say, she once had me...
She asked me to stay and she told me to sit anywhere,
I sat on a rug, biding my time, drinking her wine.
She told me she worked in the morning and started to laugh.
And when I awoke, I was alone, this bird had flown
[Añadido del 20/06/2011]
Sr. Murakami, ¡tengo que contárselo! (Aunque no sé por qué en cursiva, no me pregunte). Ayer, mientras iba en el autobús, oí una conversación tan interesante... Un chico, hablaba con un amigo, dolido quizás por una ruptura reciente mezclada con toques de insatisfacción general. Este chico, después de varios consejos y una conversación bastante profunda (creo que es la primera de este tipo que oigo en un autobús) le dijo algo que había aprendido en un curso de ética, algo como que hay que aprender a aceptar las imperfecciones del mundo y de nosotros mismos... No se lo cuento tal cuál, me quedé con la idea... Pero mientras lo oía pensaba: "¿Dónde he oído yo esto antes?" Sabía que provenía de algún libro que había leído recientemente y eché la vista atrás, ayudada por las imágenes mentales que tengo de este blog... y de repente caí: "¡Murakami!" Aunque en ese momento no supe a qué libro pertenecía. Ya hoy he enlazado las ideas... No recuerdo cómo se llamaba el personaje que lo decía, el que lo había aprendido y era el amor de Watanabe (fíjese que sólo me acuerdo del personaje masculino). Recuerdo que, al leer el libro, también comenté esta idea con alguien, citando totalmente la fuente y las palabras que decía tal como las recordaba. El personaje estaba aprendiendo, no a superar sus imperfecciones (esa era la palabra, como también dijo el chico del autobús), sino a conocerlas, para así saber que su imagen del mundo estaba distorsionada por estas. Así podía llegar a conocer el mundo como es, aunque siempre sabiendo que estaba siendo a través de sus propias imperfecciones... Con esta última idea ya desvarío, pero acéptela de manera general. No sé si la tal persona/s que dió/eron el tal curso de ética sacó las ideas de su libro o fueron usted y ellos los que se basaron en una/s tercera persona/s... o sus reflexiones coincidieron... o tienen ambos todos un gran sentido común. Me gustó mucho reconocer esta idea, oirla en la voz de este chico, que él la dijera a su amigo, que el amigo la aceptara (según la conversación siguiente), que la trajera a mi mente, que me recordara a su libro... y al fin, que yo tuviera la cara dura de escuchar, sin ningún miramiento toda la conversación... Luego no hablé con este chico... me pierdo las mejores. Un abrazo.
Monday, March 07, 2011
Querida Paullina:
[Dedicatoria de El jinete de bronce]
Paullina:
Después de una semana (sí, para mí sólo una semana, eso sí, a pleno rendimiento) en Rusia, pasando hambre y frío (mucho frío) y soportando también el calor agobiante del verano, el celo y la pasión de dos amantes (aguantando la envidia y resignada), el miedo por el futuro y por el presente, viviendo la muerte... creo que me será más fácil comunicarme con usted de esta manera:
¿Qué me ha gustado de El jinete de bronce?
- ALEXANDR. ¿Por qué? Cumple (o cumpliría) 24 años al final de la novela. Para mí es un niño aunque aquí es un adulto... ¿exagerado? Yo creo que sí. Se entiende por todas las experiencias que ha tenido que vivir y la consecuente toma de decisiones. Pero, insisto (yo misma), ¿por qué me gusta? Porque está VIVO. Y no “vivo” porque le lata el corazón y la sangre le corra por las venas, vivo porque tiene y expresa sentimientos (que él siente y que otros sienten), vivo porque se alegra, sufre y ambas cosas las hace al máximo, vivo porque decide sobre su vida, cuando puede, y reflexiona sobre los caminos que la vida le hace tomar...
Me gusta Alenxadr porque es un hombre que sabe ser “cotidiano”. En el libro no sólo hay momentos de amor (bastante explícitos por cierto y que se nota han sido escritos por una mujer) sino momentos de vida. Alexandr hace un banco, corta una mesa que sirva para el fuego, lava los platos, come y pide comida con ganas, defiende a Tatiana, la acompaña a por sus raciones, atraviesa un campo de batalla para buscarla en Lazarevo... Y no todo son cosas heroicas. La mayoría de ellas prosaicas. Eso es lo que más me ha gustado. Da la impresión que Alexandr sea un hombre con el que se pueda hablar de todo. No sólo ha visto a Tatiana con su vestido blanco de flores rojas sino que la ha visto envuelta en un abrigo negro el doble de grande que ella, enferma y desnutrida o bajo los cascotes de una estación derruida.
En este libro hay pocos puntos suspensivos (esos que tanto me gustan). Se dice más de lo que se pretende que se intuya o, al menos, se dice mucho. Aun así, también hay espacio para la imaginación y sobretodo creo que se transmiten muy bien los sentimientos.
Además, que la historia sea tan larga permite que se vea evolucionar a los personajes, que sepas de dónde vienen, lo que han vivido y adonde quieren ir. Sus recuerdos son también tuyos. Cuando Tatiana y Alexandr se acuerdan del momento en que se vieron por primera vez, yo también he podido recrear ese hecho como un momento de la historia vivida. Y ahora me acuerdo yo de la primera vez que él la toca:
Él continuaba sujetándola. Su mano, que tenía el tamaño de un país pequeño, quizá Polonia, le rodeaba todo el brazo. Tatiana se irguió, con un leve temblor, y él la soltó, dejando un tibio espacio vacío donde había estado su mano.
... de cuando le regala los libros y ella no sabe que hacer con el papel que los envuelve:
- Pero lo has envuelto tan bien... ¿Por qué tengo que tirarlo?
- No es más que papel.
- Si es sólo papel, ¿por qué lo has envuelto?
Cuando celebran el cumpleaños de Tatiana...
Alexandr tenía una risa muy bonita. Una risa sincera, profunda, masculina, que nacía en su pecho y se contagiaba para acabar en el suyo.
... y Tatiana intenta averiguar...
... quería preguntarle si alguna vez lo llamaban de otra manera que no fuera Alexandr. Era una pregunta poco apropiada y no la formuló. Caminar al atardecer por un paseo a la orilla del río tendría que bastarle. No podía preguntar cuál era el apodo cariñoso que a Alexandr le gustaba escuchar.
Y más tarde lo averigua:
- Si quieres, tú puedes llamarme Shura.
«¡Shura! Qué apodo tan cariñoso. Me encantaría llamarte Shura»
- ¿Quién te llama Shura?
- Nadie – contestó Alexandr, mientras le dedicaba un gesto de despedida.
Y volviendo al momento en que se ven por primera vez... me parece fantástico... ¿cómo no han hecho una película de su libro? El escenario espacio-temporal es genial. La despreocupada Tatiana lamiendo un helado el día de la declaración de la guerra, ignorante de las consecuencias y de su propio futuro. Alexandr que la ve, desde el otro lado de la calle y es capaz de conectar con ella, de ver en todo el conjunto el valor de esa persona en sí y para él. Que es capaz de pararse, de VERLA y de seguirla.
[Me olvidé de los guiones, pero aquí vuelvo]
- Me ha gustado que la historia se acabe y tenga un final aunque también sepa que hay una continuación y en el libro se pueda intuir. Pero El jinete de bronce es un libro con un punto de partida y un punto final (o seguido).
¿Qué no me ha gustado de El jinete de bronce?
- El ascenso militar imparable de Alexandr me ha parecido exagerado. Creo que si me hubiera fijado, al menos hubiera aprendido algo sobre graduación militar.
- No sé por qué pero el final de la historia no me ha cautivado tanto como el principio. Hay un punto de inflexión en Lazarevo, cuando Alexandr llega y la descubre nadando en la abundancia, vestida de verano y nadando en el río. Las dudas sobre porqué o por quién él estaba allí eran lógicas pero me ha parecido que se alargaban demasiado. La salida de Rusia sí es de thriller y los momentos en los que ella descubre la forma de vida occidental son excepción. Me estoy acordando ahora de cuando ve por primera vez una lavadora. Estos momentos sólo se mencionan, sí, pero con el bagaje a la espalda que tenía como lectora de la vida de Tatiana, creo que los he podido sentir como los sintió ella.
Fuera de toda pregunta me quedarían un par de cosas por decirle. El libro me ha parecido duro. Edulcorado con una historia de amor, pero duro. Aunque me ha hecho interesarme por la historia rusa de esos momentos y preguntarme por los que no aparecen, no hubiera leído nada sobre el asedio de Leningrado en otras circunstancias. Creo que ha contado o recreado la historia bastante bien. Las etapas de la guerra en la población civil. Sin orden: el entusiasmo y el arrojo, el miedo y el terror, la ingenuidad y la ignorancia, la violencia y el odio, el deseo de venganza, el “sálvese quién pueda”, el egoísmo y la cobardía, la desesperación, el embrutecimiento y la deshumanización, la valentía y la heroicidad... Si pudiéramos ver en imágenes y sentir en nuestra piel lo que los estuvieron allí vieron, sintieron y vivieron, seguramente sería mucho más duro de lo que usted nos cuenta. Pero aun así, me parece bastante aproximado.
Al igual que cuando leí Ensayo sobre la ceguera, pienso en estos momentos de pánico y caos y tengo miedo. Tatiana y su familia, como todos los rusos de ese momento, vivían en la estrechez y la lucha formaba parte de sus vidas. Para no pensar “en colectivo”, me pregunto, ¿yo estaría preparada?...
He reflexionado mucho sobre este tema mientras leía y todavía me ronda por la cabeza.
El otro tema que quería comentarle (o sobre el que reflexionar en voz alta) es la red de mentiras que tejen Alexandr y Tatiana. Si esto ocurriera (que ocurre) en la vida real, ¿no sería más fácil cortar de raíz y aclarar la verdad desde el primer momento aunque alguien sufriera que esperar hasta el punto en el que las mentiras te llevaran a hacer cosas que no quieres?
Paullina, delante de mí tengo dos jinetes de bronce... podría tener un tercero, porque hay uno en la ciudad donde vivo, aunque no represente a Pedro el Grande... pero ahora sólo tengo dos: el suyo y el de Pushkin. Aunque quiero comenzar a leer este último, no sé si voy a ser capaz de captar todo el significado de este poema... Emocionada, le quiero dar las gracias por haber escrito este libro y por haberme introducido en otro. Por ahora no quiero leer los dos volúmenes que continúan al Jinete porque me he visto demasiado absorbida por él y yo, que no soy como Tatiana, aunque llevo toda mi vida respirando, necesito seguir haciéndolo.
A very big hug.
P. D. a los ajenos: Llegué a este libro por una referencia en un comentario a una entrada publicada en un blog. El libro, como veréis los que estáis buscándolo, no parece estar por los canales habituales de venta: agotado en librerías y no presente en librerías de viejo... al menos de un primer vistazo. Yo he leído la edición de Grijalbo de 2001 pero creo que también lo editó Círculo de Lectores.
Os dejo unas últimas palabras...
- Por favor, no te mueras – le suplicó –. No creo que pueda enterrarte. Ya he enterrado a todos los demás.
- ¿Cómo puedo morir cuando tú has vertido tu sangre inmortal en mis venas? - preguntó el comandante con voz entrecortada.
Carta póstuma al Sr. Fast:
Querido Señor,Acabo de releer el prólogo que usted escribió a la primera edición de su obra y el otro de 1996 que incluye la edición que he leído (de El País). Me han dado los datos que había olvidado sobre cómo y en qué circunstancias escribió esta historia, Espartaco. Hace años (creo) que no leía una novela histórica, o por lo menos basada en personajes y hechos reales, no tan alejados de lo que ocurrió... aunque eso, ¿quién lo sabe? He buscado en la Espasa* (cosa que tampoco había hecho hace años) lo que había escrito sobre Espartaco. Según dice, provenía de sangre noble pero fue reducido a esclavo por haber desertado del ejército romano donde servía como soldado. Son más las semejanzas que las diferencias entre la figura real y la que usted plasma en su novela.
Me encanta la forma en que todas las historias y los personajes se interrelacionan, espiritual y corporalmente, en los caminos, las ciudades, en las villas y ante la mesa, reflejando muy bien (al menos como imagino) la sociedad romana de esa época.
Y de nuevo me asombro – como me pasó hace meses cuando leí El hereje – de la crueldad humana para el martirio y el castigo. También incluye la Espasa la mención a las 6000 cruces que sembraron la Vía Apia entre Roma y Capua. Cuántas veces en la Historia nos habremos escandalizado ante estos hechos pero... ¿cuántas veces se han vuelto a repetir? ¿Cuántas veces volverán a repetirse? En cuanto no quede hombre que lo recuerde, en cuanto los hechos se desvirtúen y banalicen lo suficiente y exista cualquier “motivo superior” que los justifiquen. Y ocurrió de nuevo con los esclavos americanos (que son de ida y vuelta), los campos de concentración, la explotación en el Tercer Mundo...
Algo dice la Espasa también (perdóneme que la cite tanto, pero me entró la curiosidad de contrastar sus datos) sobre cómo Espartaco no podía controlar a sus hombres, dispuestos a la venganza. Presuponemos los motivos puros en Espartaco, sí, puros, como dice Varinia (la Espasa no la nombra en esta entrada), como él era puro. ¿Hay alguien así hoy en día? ¿Existe alguien con tal rectitud? ¿Alguien capaz de ofrecer su vida por un derecho de todos? Creo que estas son virtudes perdidas en el mundo de hoy en día, al menos en el que me muevo, imposibles de conseguir por la velocidad de la vida que sólo te deja pensar en ti mismo y en dónde agarrarte para no marearte.
Otras dos cosas me han llamado la atención: por un lado, el uso de expresiones y palabras sacadas de la época, como si el narrador de la historia se situara en la nuestra. En esos momentos la narración no parece instantánea sino que parece puesta en manos del escritor, es decir, de usted; y por otro, las referencias – al menos a mí me lo parecen – al ideal de la sociedad comunista que no distingue entre amos y esclavos y en el que todo es de todos.
Gracias Sr. Fast. Creo que sí consiguió algo grande contando esta historia.
P. D. a los ajenos: Este libro fue un regalo de 1€ que agradezco como si hubiera sido de 10.000€.
*Por cierto que la redacción de la Espasa ya suena a desfasada: “Espartaco, dotado de gran inteligencia y de una fuerza hercúlea, fué bien pronto el núcleo contra el cual convergieron todos los espíritus decididos á morir por la libertad, redimiendo á todos sus compañeros, los esclavos y quizá á la misma Italia oprimida por Roma, antes que perder la vida sirviendo de espectáculo á los caprichos brutales y voluptuosos de los romanos”. La referencia bibliográfica que contiene la cita de Espartaco en esta Enciclopedia corresponde a Giovagnoli, Spartaco (Milán, 1882)
Sólo algunos textos...
Varinia, cuando era una niña, había observado qué ocurría a los hombres y a las mujeres de su tribu cuando se amaban mutuamente. Se le llamaba el triunfo sobre el temor; hasta los demonios y los espíritus de los grandes bosques en que vivían los suyos sabía que aquellos que amaban eran invulnerables al temor, lo que podía verse en los ojos de los que amaban y en la manera como caminaban y en el modo en que entrelazaban sus dedos.
... Graco recordaba muy bien aquel momento, pues fue entonces cuando Espartaco cobró vida surgiendo de la nada para remecer el mundo entero. Otros hombres tienen raíces, un pasado, un comienzo, un lugar, una tierra, un país..., pero Espartaco no tenía nada de eso. Había nacido de los labios del soldado que sobrevivió y cuya supervivencia había sido determinada por Espartaco con el fin, con el propósito, de que regresara al Senado a decir que era un hombre de tales o cuales características. No era un coloso, ni un salvaje, ni un ser terrible, sino simplemente un esclavo; pero había algo en él que el soldado vio y que debía ser contado.
Una vez, mucho tiempo después de esto, un esclavo romano fue crucificado (...), fue perdonado por el propio emperador, y consiguió vivir. Escribió un relato de lo que había sentido en la cruz, y lo más extraordinario de este relato es lo que decía de la cuestión del tiempo. “En la cruz – contaba – hay solamente dos cosas: dolor y eternidad. Me han dicho que estuve en la cruz solamente veinticuatro horas, pero yo permanecí en la cruz más tiempo que el transcurrido desde que existe el mundo. Si el tiempo no existe, entonces cada instante es igual a siempre”
Por cierto, ¿quién no ha visto a Kirk Douglas en el Espartaco de Kubrik?
Monday, December 27, 2010
Estimado Sr. Robert J. Waller:
Hoy por fin, sí, acabo de terminar su novela Los puentes de Madison County. Y no digo "por fin" por haber estado mucho leyéndola y deseando acabarla. Nada más lejos. El "por fin" es simplemente por el "acabo"... acabo de terminarla y yo estoy aquí escribiéndole.Me ha gustado, sí. Llevo una temporada leyendo novelas que se han adaptado al cine y siempre tengo muchas ocasiones para comparar. En este caso creo que la novela queda pobre. Ese erotismo que transmite la historia no está tanto aquí como en la película. En la novela sí creo que ahonda en la personalidad de Robert Kincaid. Eso me gusta mucho. Todo lo que describe de él como "el último cowboy" y eso de que pertenecía a otra época, que estaba fuera de este mundo estando en él. Hay un párrafo que lo resume y que me encanta:
Hay otros pasajes que hablan de su interior... pero me parece que con palabras vacías, como el texto de la Dimensión Z. Me vale mucho más el párrafo anterior y esa parte del viento. El viento es sinónimo de libertad como la idea de 'cabalgar sobre él'.
La carta que Francesca deja a sus hijos sería difícil de comprender. Como ella dice, con estas u otras palabras, los hijos tendemos a pensar que nuestros padres son seres asexuados. Además, un amor sentido de esa manera, no se puede expresar con palabras. Y de nuevo me da por pensar que esto hoy, ahora, en mi realidad terrena, sería imposible. Y todo porque vivimos deprisa, deprisísima, no tenemos tiempo para pensar, para meternos en la realidad del otro, para vivir de verdad lo que el otro siente, piensa, es. Porque el hombre, aunque suena a spot publicitario, es un ser extraordinario, aunque muchos se empeñen a veces en hacerme creer que somos todos iguales, que al final todos actuamos con unos mismos patrones, sí, ¿pero lo que va por dentro?
Querida Cecelia:
Su libro es ideal para épocas de sequías. Y no por lo que en el lector pueda provocar sino por la cantidad de lágrimas que hay dentro. Que Holly esté todo el día con los ojos empañados es comprensible... ¡¡pero no es sólo ella!! Aquí todo el mundo llora: su madre, sus hermanos, sus amigos... y no todos lloran por Gerry... lloran por él, por sus cosas y por las de más allá. Por poco me ahogo en la lectura.Friday, December 17, 2010
Carta póstuma a la Sra. du Maurier:
"Last night I dreamt I went to Manderley again""Anoche soñé que volvía a Manderley"
Querida Sra.:
Hace ya mucho tiempo que no escribía directamente en este medio digital porque, con todos mis "problemas" informáticos, se me hacía más fácil escribir sobre un papel y pasarlo aquí cuando tuviera oportunidad. Una hoja (de cualquier tipo) y un bolígrafo (o un lápiz, un rotulador...) pueden llevarse/usarse a/en cualquier sitio. Pero esto es otra historia... y debe ser contada en otra ocasión.
Su libro me ha encantado. De nuevo me sorprendo pensando en cómo una señora de su época fue capaz de escribir este y otros libros. Y a la vez me reprendo por pensar esto. Creo que tengo tan metido en la cabeza que las mujeres siempre han estado marginadas y no se las ha dejado expresarse y desarrollar su intelecto que extrapolo esta "pseudocreencia" a cualquier época, sin pensar en qué época ocurrían estas cosas, en qué sociedad, hasta cuándo... Rebecca se lee rápido, te absorbe, te olvidas de quién eres y quieres gritarles que tengan cuidado o que no se preocupen, que no digan tal o cual cosa, que no hablen ahora porque los criados pueden estar escuchando. Puedo imaginarme perfectamente a la Sra. De Winter que, por cierto, ¿cómo se llama? ¿Es que de nuevo se me ha pasado el nombre de un personaje? ¿Se menciona? Esto me llama siempre la atención: personajes clave en las historias que no tienen un nombre. En este caso, de pila. Maxim sí sabemos que es Maxim, Max o Maximilian. Rebecca era Rebecca... o Reb, creo recordar. Incluso a la señora Danvers también se la nombra de alguna otra manera. Pero no pasa lo mismo con la Sra. De Winter.
Monday, December 06, 2010
Querido Albert,
... qué libro más curioso, más extraño, más divertido y más bonito ha escrito usted. (Sé que es joven pero no me imagino tuteándolo). He leído el de la biblioteca (qué expresión más rara... parece que "el de la biblioteca" puede ser distinto de cualquier otro) pero me han entrado unas ganas tremendas de comprarlo para subrayarlo, manosearlo, arrugarlo y doblar todas las esquinas de las páginas que me diera la gana. Comencé tomando nota de las frases que me gustaban pero tuve que dejarlo cuando vi que iba a copiar todo el libro.No sé si ha tenido algo que ver con el diseño de la cubierta y la tipografía de los títulos de los capítulos pero debe saber que por mi parte son un valor añadido al libro, que lo hace más llamativo y especial. Me encanta todo... hasta el video promocional que acabo de ver.
Pues sí, este es un libro especial. Únicamente hay algo que me ha... ¿desagradado? Suena demasiado fuerte y no es eso lo que quiero decir, pero... es la madre de Marcos (la madre sin nombre ahora que lo pienso)... ¿no es demasiado redicha? ¿No tenía teorías para todo? Este tipo de recursos quedan muy bonitos: “mi madre siempre decía”, “mi madre pensaba”, “mi madre siempre me enseñó”... pero hay tantas entradas de este tipo que da la sensación de que si las pusiéramos todas en orden, una detrás de otra, omitiendo el resto del texto, habría algunas que se contradecirían. Yo creo que no podría vivir al lado de alguien que estuviera todo el día teorizando, sentando dogmas. Vive y no teorices sobre la vida. Además, suelo desconfiar de las personas así y no me creo nada de lo que me dicen. Si alguna vez encuentro a una de estas personas que de verdad es coherente y vive lo que realmente dice que es la vida o vive como dice... me retractaré de lo dicho... o acuñaré la regla porque hay una excepción.
Fíjese que por esto he empezado y no era lo que más me había llamado la atención. Lo que más ha sido la visión sexual por encima de todo. No sé si es culpa de la educación del personaje o de usted mismo... o ya rizando el rizo, que usted haya hecho así a su personaje porque así es usted mismo. Habría que disculparlo en el primer caso porque tiene que ver con la historia. Llaman la atención las continuas referencias aunque me han gustado cómo están tratadas. Somos sexo en el sentido de que somos cuerpos sexuados y como nos tratamos con nuestro cuerpo (no es posible tener conexiones sólo espirituales/intelectuales porque no podemos sacar esto último de la caja que lo contiene) es inevitable que se establezcan relaciones, es imposible que no se establezcan.
Por último, la historia me enganchó desde el principio pero me desilusionó un poco en cuento comenzó a hablar del don. Me dí cuenta que estaba ante una especie de novela romántico fantástica... o creo que fue cuando habló de la gente que ya no dormía. El remate vino con el lío de los mundos y las pseudoreencarnaciones. Creo que la novela está un poco desordenada... o esa es la impresión al menos. La forma de hablar de Marcos (o la forma de escribir suya que hace el pensamiento de Marcos, eso no lo sabremos... al menos hasta que lea otra de sus novelas) hace que continuamente vayas y vengas, que empiece pero que no acabe, que te olvides de lo que comenzó diciendo y de lo que de verdad quería contarte.
Muchas gracias Albert por esta novela. Espero que se plantee el reto de continuar escribiendo novelas, obras maestras, libros para subrayar. Un abrazo fuerte.
Thursday, November 25, 2010
Querida Stephenie:
Hay algo que sigue sin encajar, algo que no convence. ¿Seré yo la única que leo sus libros y tengo la sensación de no enterarme?Al menos a Eclipse no me he enganchado... Me gusta la historia, sí, pero aún me gustaría más si fuera diferente, si se desarrollaran otros puntos y no se extendiera tanto en los que toca. Eclipse no es el libro de la duda de Bella entre Edward y Jacob, Eclipse es el libro de la batalla entre nuestros amigos y los neófitos. Y claro, esto aburre, al menos a mí.
Alguien me dijo que estos libros parecían guiones cinematográficos porque continuamente estaban reseñando - exageradamente - aspectos visuales, de expresiones y sentimientos que realmente no harían falta para la comprensión, ni siquiera para embellecer el relato. Ahora sí que lo he advertido en este libro.
Además, qué debo pensar de alguien que escribe esto en los agradecimientos de su propio libro: Sería una ingrata si no agradeciera su apoyo a las muchas personas que me han ayudado a sobrevivir al pacto de otra novela. ¿No quería seguir? ¿Lo escribió por obligación? No se si lo he entendido mal pero esta frase me ha decepcionado bastante.
¿Qué pasará con Bella? Sabe que quiero esperar a que estrenen la película para comprarme y leerla la edición de bolsillo que suelen sacar a la par. Por cierto, y hago un inciso, que esta vez no ha ocurrido así, ¿cuántos meses han tardado en sacar esta edición desde que estrenaron la película? ¿Por qué ha pasado esto Santillana? Ha resultado que para entonces ya había visto la película y el libro ha sido un poco más decepcionante. “Decepción”, parece la palabra del día...
Entonces... ¿qué pasará con Bella? Me parece que usted tuvo pocas ganas de convertirla. ¿Ocurrirá algún milagro que vuelva a Edward humano? ¿Visitarán a un hechicero que sea capaz de hacer esto? Lo que quiero es que los lobos salgan un poco de la historia...¡¡porque no dejan estar!! Pese a todo lo que significa el personaje de Jacob, calor del acogimiento, lugar para resguardarse, amor luchador... le estoy cogiendo un poco de manía... siempre en medio, al menos en este libro.
Gracias Stephenie, la veré dentro de poco tiempo y espero un final apoteósico... espero guardarme de la tentación de leerlo antes. xx
P. D. a los ajenos: Foto y enlaces cuando tenga tiempo y una buena conexión. [Tuve tiempo, sí, pero no para encontrar ni para fotografiar la cubierta de la edición en español que he leído. Por eso va una de la americana.]
Sunday, October 31, 2010
Querido Herr Glattauer:
La persona que me descubrió su novela sufrió un proceso parecido al que yo seguí cuando la leí, desafortunadamente, ya hace algún tiempo, como siempre... Ejerce un efecto extraño porque, pese a ser un libro "betsellero", puede pararse de leer cuando se quiera. No te atrapa en sus redes y te deja liberarte. Aun así, por la propia "estructura literaria" de la novela, es un libro que se devora. Tuesday, September 07, 2010
Estimado Sr. Marc Levy:
Estoy segura que esta no es la mejor de sus novelas pero me ha gustado. Sólo da la impresión que este no es su mejor trabajo. En ocasiones Volver a verte es confusa, no se sabe quién habla o qué es lo que realmente está diciendo o quiere decir… empezando porque al principio no sabía quién era el verdadero protagonista y porque Paul y Arthur, ¿no son dos nombres parecidos? ¡A mí sí me lo parecen!
La historia es bonita pero al punto fantástico-fantasioso no le encuentro mucho sentido, incluso me parece innecesario. Por un momento pensé que estaba leyendo la novela en que se basó Ojalá fuera cierto, suya y del mismo título, ¿no es el argumento parecido?
Me quedé además sin la gracia de la cubierta que diseña para sus títulos … para … Por eso le conocí… sus libros cantan en las librerías. Además de por una mención en un programa de cine y literatura en RNE5.
Me quedo con ganas de leer otra de sus novelas para comparar. Gracias y hasta pronto.
P. D. a los ajenos: De nuevo sin posibilidad de colgar la imagen de la cubierta que he leído (sin sobrecubierta además, así que un poco triste). Lo haré, igualmente, cuando pueda. [¡Por fin pude! 31/10/10]
Monday, September 06, 2010
Carta póstuma al Sr. D. Miguel Delibes:
Querido Miguel:¿Me deja dirigirme a usted así? ¡Qué cambio! ¡Cómo he notado que con El hereje estaba leyendo literatura con mayúsculas! Hace años me lo habían recomendado como una novela que "había que leer"... ¡y por fin lo he hecho! Además le doy toda la razón a esa persona que lo dijo. La excusa ha sido un reciente plan de viaje a Valladolid, su ciudad, donde se desarrolla además la novela. El viaje se convirtió en un simple paso y no he podido entonces comprobar si las descripciones del urbanismo de mediados del siglo XVI tienen algo que ver con las actuales.
El libro no es novela histórica: es historia pura. Son tantos los detalles que en ningún momento he dudado de la fidelidad con el original que es la época misma.
La novela narra una historia - tacho “fundamentalmente” pero no querría - religiosa. Toda la vida de Cipriano está contada en torno a este fenómeno. Él lo explica muy bien ante la Inquisición: la creencia le encontró. ¿Ocurre esto hoy? ¿Puede haber una decisión tan grande, sincera, firme y en conciencia ante Dios? Si existe… que me lo presenten. Valientes debían ser y seguros en sus creencias debían de estar en esa época las personas que decidían seguir una doctrina que podía ser castigada con la muerte. Desde luego que entonces no se tomaban las cosas a la ligera.
Por otro lado no puedo creer que la injusticia y la muerte puedan haber sido durante tanto tiempo un espectáculo. Intento encontrar un paralelismo hoy. Imagino que se podía considerar al hereje como un criminal que mataba a los otros a través de la conciencia y por eso podía ser reo de muerte… pero por muchas otras razones sigue siendo incomprensible.
La figura de Lutero – con la que Cipriano guarda ciertos paralelismos – me ha llamado siempre la atención: un hombre preso de sus escrúpulos, angustiado (NO LIBRE) y disgustado con la situación de la Iglesia en su momento. Hombres como estos (Cipriano y demás) que pensaban que por encima de su pequeñez, podían escribir y cambiar la Historia con sus acciones.
Durante el tiempo que he estado leyendo su libro y ahora al acabar, he tenido ocasión de hablar mucho y sincero sobre religión en veladas de playa.
Thursday, August 12, 2010
Estimadas Sras. Bassignac y McCullough:
Entonces, puestos a comparar (y, fíjense, acabo de darme cuenta que hoy todo queda entre mujeres), creo que Los acuarios luminosos ha sido el que más me ha gustado. También es el que leí primero. Es una novela de verano y playa. Wednesday, July 14, 2010
Estimada Sra. (o Srta.) Nothomb:
Tengo unos pocos minutos para agradecerle la escritura de estos cuentos/relatos tan originales. Si me siguiera, vería que los relatos no son mi estilo, pero con los suyos cambia la cosa. Llevaba algún tiempo queriendo leer alguna obra suya, aunque especialmente ando detrás de Estupor y temblores, pero por ahora tendré que dejarlo para más adelante porque hay otras que apremian.Los relatos son originales, sí, aunque a veces previsibles. Me encanta el comienzo de Leyenda quizá un poco china, digno de una gran historia.
Y, un poco a medias, corto y cierro. Hasta la próxima que espero sea pronto.
Monday, June 21, 2010
Carta póstuma a la Sra. Jean Rhys:
Me preguntó si me sentiría sola, y yo, con la vista fija en los colores, dije:
- No.
Pensaba, horas y horas y horas.
Recé, pero las palabras cayeron al suelo, sin significado.
- Vuelve a la cama, sin hacer ruido. Piensa en cosas que te calmen y procura dormir. Pronto daré la señal. Pronto será mañana por la mañana.
Un fresco y remoto lugar...Me pregunté dónde se echan aquí las cartas. Doblé la mía y la puse en un cajón del escritorio. En cuanto hace referencia a mis confusas impresiones, debo decir que nunca las haré constar por escrito. Hay en mi mente lagunas que no pueden colmarse.
Si es una historia triste - le dije -, no me la cuentes esta noche.
- No es triste. Pero, a veces, ocurren cosas que quedan para siempre, aunque se olvide por qué ocurrieron y cuándo ocurrieron. ...
- ¿Por qué me has hecho desear la vida? ¿Por qué me has hecho esto?
- Porque quería que así fuera. ¿No te parece bastante?
- Sí, es bastante. Pero si llegara el día en que no lo quisieras, ¿qué haría? Supón que un día te llevaras nuestra felicidad, mientras yo estuviese distraída...
- ¿Perdiendo la mía? ¿Crees que soy tan insensato?
- No estoy acostumbrada a la felicidad. Me da miedo.
- No tengas miedo jamás. Y si lo tienes, a nadie lo digas.
De Daniel Cosway:
Me siento junto a la ventana, y las palabras vuelan ante mí, como pájaros. Con la ayuda de Dios,atrapo algunas.
De Christophine:
Y el pasaje más largo, pero más bello a mi parecer:
Bajo las adelfas... Contemplaba las ocultas montañas, y las nieblas que las cubrían. Hoy hace fresco. Es un día fresco, calmo y nuboso, cual los del verano inglés. Pero, por mucho que viaje, jamás veré un lugar tan hermoso como éste. Falta poco para la temporada de los huracanes, pensé, y advertí como aquel árbol hundía más sus raíces en la tierra, para resistir el empuje de los vientos. Inútil. Cuando llegan los vientos los árboles caen. Algunas palmeras reales quedan en pie (me lo dijo ella). Quedan sin ramas, como altas columnas pardas, pero en pie, desafiantes. Por algo se denomina reales. Los bambús adoptan una actitud más cómoda, se inclinan hacia la tierra, yacen en la tierra, y, allí, gimen, se estremecen y suplican clemencia. Y el viento pasa despectivo, sin fijarse en aquellos miserables seres. (Dejémosles vivir.) El viento salvaje pasa, rugiendo, gritando, riendo.
Saturday, May 29, 2010
Estimado Nicholas:
Ayer lloré mientras acababa su novela. Y eso que iba rodeada de personas en el autobús. ¡Cómo me gusta que un libro emocione!Friday, April 23, 2010
Estimado Sr. Carmona:
Hace siglos (más... ¡años luz!) que acabé de leer su libro... pero como estoy en una espiral de pereza lectora y escritora he tardado mucho en escribirle. Conociéndome y ante la falta que tengo de conexiones a Internet, puse por escrito unas líneas comenzando la carta que le escribiría así que, copio a continuación:Le escribo sobre su libro Sabor a canela después de muchas emociones vividas (buenas y malas) en un gran viaje inesperado (si me conocieran algunos, reconocerían el estilo de otros). Además, lo hago bajo el sol, a mano, con los oídos taponados y, lo peor de todo, mucho después de leer su libro.
El recuerdo que tengo es muy bueno. Ya lo he dicho: me encantan las novelas construidas con frases cortas aisladas por puntos. Normalmente sugieren más de lo que dicen y en cada una se esconde un gran contenido. A veces este estilo se hace sospechoso. Suena bien (para mí es casi poesía) pero también me parece fácil de escribir: con poco trabajado, mucho resultado... y que conste que no digo que éste sea su caso. Además, las frases cortas son ideales para este libro porque le aportan mucha musicalidad. El único inconveniente de la belleza visual que tienen, por otro lado, los capítulos cortos y comenzando en página siguiente, es lo que da la impresión de un derroche de papel... en fin, todo hay que decirlo.
La historia de su libro es bien completa. A Cecile le ocurren muchas cosas en un corto periodo de su vida. Y todo porque ella es independiente, arriesga y es capaz de tomar decisiones. Decisiones que le hacen estar en lugares y en momentos equivocados a veces que van haciendo su vida.
Gracias José Carlos por este libro.
P. D. a los ajenos: Os dejo el enlace del sitio que Planeta ha dado al libro. En éste viene un Making off interesante sobre el proceso de creación literaria del libro.
Monday, January 04, 2010
Estimada Sra. Kidd:
Sunday, December 27, 2009
Querida Stephenie:



