Friday, April 23, 2010

Estimado Sr. Carmona:

Hace siglos (más... ¡años luz!) que acabé de leer su libro... pero como estoy en una espiral de pereza lectora y escritora he tardado mucho en escribirle. Conociéndome y ante la falta que tengo de conexiones a Internet, puse por escrito unas líneas comenzando la carta que le escribiría así que, copio a continuación:

Le escribo sobre su libro Sabor a canela después de muchas emociones vividas (buenas y malas) en un gran viaje inesperado (si me conocieran algunos, reconocerían el estilo de otros). Además, lo hago bajo el sol, a mano, con los oídos taponados y, lo peor de todo, mucho después de leer su libro.
El recuerdo que tengo es muy bueno. Ya lo he dicho: me encantan las novelas construidas con frases cortas aisladas por puntos. Normalmente sugieren más de lo que dicen y en cada una se esconde un gran contenido. A veces este estilo se hace sospechoso. Suena bien (para mí es casi poesía) pero también me parece fácil de escribir: con poco trabajado, mucho resultado... y que conste que no digo que éste sea su caso. Además, las frases cortas son ideales para este libro porque le aportan mucha musicalidad. El único inconveniente de la belleza visual que tienen, por otro lado, los capítulos cortos y comenzando en página siguiente, es lo que da la impresión de un derroche de papel... en fin, todo hay que decirlo.
La historia de su libro es bien completa. A Cecile le ocurren muchas cosas en un corto periodo de su vida. Y todo porque ella es independiente, arriesga y es capaz de tomar decisiones. Decisiones que le hacen estar en lugares y en momentos equivocados a veces que van haciendo su vida.
Gracias José Carlos por este libro.

P. D. a los ajenos: Os dejo el enlace del sitio que Planeta ha dado al libro. En éste viene un Making off interesante sobre el proceso de creación literaria del libro.

Monday, January 04, 2010

Estimada Sra. Kidd:


Acabo de terminar de leer su libro. No espero más para escribirle pues últimamente sí dejo pasar mucho tiempo para escribir a los autores de los libros que leo y luego casi no puedo comentarles nada.
Tenía muchas ganas de leer su libro. Oí (y vi) la recomendación en el programa Página 2, en su sección de Cine y literatura. El programa es interesante pero me gusta sobre todo esta parte porque hacen una comparación entendible entre libros y adaptaciones cinematográficas. No sé si se da el caso de comparaciones entre películas y escritos surgidos de éstas, ya sea guiones "novelizados" o inspiraciones. Bueno, pues ahora no recuerdo qué recomendaban más. Por mi parte, he comenzado a ver la película y me gusta la ambientación (pero para nada el doblaje al español de Dakota Fanning).
No sé si por las ganas que tenía de leer el libro o por los párrafos sobre reflexiones semi religiosas o lo que me han parecido repeticiones de ideas, he leído en libro en algunos momentos bastante por encima. Tampoco me ha importado por eso mismo. El libro atrapa, sí, pero creo que no siempre. La historia sí me ha gustado, todos son temas interesantes: esta parte de la historia de EEUU, la vida tan rica de estas mujeres, la apicultura... Me han dado muchas ganas de leer algo sobre el mundo de las abejas.
Me encanta el personaje de August. No abundan personas como esta... aunque las hay. Desde luego es alguien con una gran "vida interior", un mundo de ideas propias, experiencias y conclusiones, que analizan lo que han vivido y le sacan partido... y que ven más allá (de sus narices). Claro, así Lilly ve en los ojos de August que la comprende o que sabe lo que piensa. Me hubiera gustado saber algo más de la relación entre Zach y Lilly aunque el último capítulo ayuda al menos a imaginar lo que ya se podía preveer: las dificultades por las que pasarían. Y la lluvia de sentimientos (tormentosa) está muy bien descrita: desde la que pasa Lilly queriendo creer lo que le viene bien hasta que descubre la realidad y al fin la acepta y la de T. Ray.
En resumen, una lectura entretenida y con un buen fondo para además, reflexionar sobre algo. Muchas gracias por su trabajo.
P. D. a los ajenos: Comienzo el año con nuevas ganas de leer. Tengo que recuperar el tiempo perdido. Se admiten sugerencias!!

Sunday, December 27, 2009

Querida Stephenie:



Ya hace más de un mes que acabé su libro. He esperado a que saliera la edición de bolsillo y para eso, he tenido que esperar también al estreno de la película. Creo que a golpe de película iré leyéndome su saga.
Este no me ha gustado tanto como el primero porque el personaje de Edward está ausente la mayor parte de él y cuando aparece, queda muy poco para acabar la novela. Es tal mi obsesión que comienzo el libro mirando las hojas que faltan para terminarlo...queriendo que siempre me quede mucho y la historia no se acabe.
He visto el trailer de Eclipse y ya tengo muchas pistas aunque estoy deseando leer la historia.
Ya me he reconocido fan de sus libros. Tampoco hay nada que ocultar, no? Últimamente no me apetece para nada leer y por lo menos me engancho con algo.
Thank you, Stephenie, keep in touch! Best wishes.

Sunday, September 27, 2009

Estimado Sr. Kluun:

Puff, puff, puff...¿por dónde empiezo? Bueno, reconociendo que he leído su libro de principio a fin, claro, por eso le escribo. Nunca escribo a un autor del que haya dejado alguno de sus libros a medias, como me ocurre a menudo últimamente. Lo reconozco, sí, pero también que no todo me ha gustado en él. Es lógico, si ve mi post anterior verá que soy fan de Rosemunde Pilcher y su estilo y el suyo no casan mucho. No quiero decir que me guste sólo un tipo de literatura pero dentro de un mismo estilo sí tengo preferencias, sobretodo en las "maneras de contar". Su prosa sí me parece correcta (y no entienda "correcta" en el sentido literario, ni soy crítica ni tengo ni idea de cómo serlo, aunque me gustaría leer más críticas "de a píe", de estos libros que leemos los mortales), se lee bien, atrae y engancha, lo que explica que me haya leído el libro en 3 días. Felicito además a Emecé (Planeta) por esa portada que hace que el libro tenga luces de neón en librerías y estantes de novedades en bibliotecas.

Puestos a hacer una enumeración de lo que más/menos me ha gustado diría:

* Una de las cosas que más me ha gustado - y fíjese qué tontería - es el juego que se hace con la tipografía. ¿Por qué no se va a poder hacer esto en los libros? Claramente en este, refuerza el toque juvenil y gamberro que ya tiene lo escrito. Es "literatura actual" escrita - físicamente - en "forma actual". Claro, ahora entran ya en juego en la narración los mensajes de móvil, los mails y un poco el modo de hacer de la TV, guiones, etc. O al menos a mí me lo parece y creo que en este libro está insertado todo de un modo correcto.

* Lo que menos me ha gustado es lo zafio que a veces se vuelve todo. En la contraportada intentan calificarle como el autor más despiadadamente honesto del panorama internacional pero para mí la honestidad no es eso. Ser sincero no quiere decir "vomitar palabras". O "echar palabras vomitadas" sería más lo que quiero decir. Suena todo muy egocéntrico (yo pienso, yo creo, para mí...) pero no quiero ser categórica, sólo expresar mi opinión...y que quede claro.

* Me ha gustado la historia aunque creo que no está del todo explotada. Me imagino que la intención sería centrarse en el personaje, en los conflictos internos de Stan, pero ambientar un poco más el paisaje de Australia hubiera sido genial.

* Muchas frases me han hecho reír en voz alta. Ésta - que no es siquiera representativa del libro - al empezar un capítulo: Allí donde los ingleses han pisado tierra han formado un buen galimatías con lo de conducir por la izquierda. Es peligrosísimo.

* Los pensamientos entorno al amor y a la fidelidad me parecen bastante manidos...como más de lo mismo.

...Aquí acaba mi enumeración de ideas, que eso es en lo que se ha convertido mi carta. Gracias, pese a todo, por su libro. Aún no me he enterado de cuál es realmente la parte biográfica. Me ha confundido sobretodo el agradecimiento a su mujer y a sus hijas, pero imagino que todo es compatible cronológicamente. Visto desde la lejanía geográfica y emocionalmente, es una buena y bella historia. Cuando las cosas le pasan a uno y le pasan por dentro, todo es mucho más oscuro y desgraciado, pero el tiempo - y a veces la distancia - lo cura todo. Aunque las heridas que no se cierran bien, no hay "más tiempo" que las limpie, desinfecte, cicatrice y haga desaparecer. Y entonces las desgracias duran eternamente. No sabe uno cómo salir de lo malo que haya pasado por fuera o por dentro de uno mismo y si se sale, tampoco se es capaz de contarle a otro como ocurrió. Creo que ni existen remedios y a veces, ni siquiera dependen de uno mismo. El ser humano, no es que sea extraordinario, sino que es terriblemente complicado.
Un saludo Ray

Querida Rosemunde:


Usted nunca defrauda...¡Al menos a mí! Y seguro que tampoco a la persona que me "inició" en sus libros...¡Si hubiera más escritores como usted! (Seguro que los hay pero todavía yo no los he descubierto).

Sus historias están marcadas siempre por un buen gusto y una delicadeza exquisita. Decir que a uno le gustan las novelas románticas y que lee a Rosamunde Pilcher, no siempre me parece justo. Con esto quiero señalar la calidad de "lo romántico" en sus novelas.

Nieve en abril sólo falla en ser demasiado breve (y en que el escenario se aleja de Cornualles). ¿Cuántas páginas? ... 211 páginas en la edición de Los JET de Plaza & Janés (Random House Mondadori aquí) que yo tengo. Creo que ya he leído todas sus historias más largas: Los buscadores de conchas, Septiembre, El regreso... así que ya me tengo que contentar con lo que me queda. Comencé a leer Aires de cambio, de su hijo Robin, pero ya no recuerdo ni por qué lo abandoné.

Esta historia de Nieve en abril no es equiparable con sus grandes novelas, pero es también una lectura muy agradable y entretenida. No quiero ni contarle la cantidad de libros que he empezado a leer este verano (algunos ya muy avanzados) y que me esperan en la mesilla de noche (y no porque lea en la cama...simplemente porque es su sitio en el orden casero) por falta de ganas. Últimamente son novelas de este tipo la que me sacan de mi inactividad lectora. No quiero que se me arrugue el cerebro por "lecturas fáciles" pero al menos lo tengo en "movimiento lector".

Se siente uno como en casa, como si estuviera sentado al lado de un buen y viejo amigo en un cómodo sofá en una tarde lluviosa mientras se está caliente y fuera la lluvia repiquetea en los cristales (y en mi caso, en el techo del patio)... y no hablo de chimeneas y copas de vino porque ni tengo lumbre ni me gusta el vino (¡esta mala educación nuestra!), al reconocer expresiones suyas como (y algo así porque no es textual): "bajó con unos tejanos viejos y un jersey de punto azul de cuello cisne", "ya están floreciendo los azafranes" (en este libro esta frase se repite hasta la saciedad...y por cierto Ajenos, que he descubierto que la flor del azafrán es muy bonita) o zarapitos por aquí y por allá (Ajenos, en esta página de Amigos de los Humedales del Sur de Alicante aparece una imagen de un zarapito real, que quizás sean parecidos a los zarapitos de Escocia). En fin, ventajas y desventajas de leer mucha literatura de un escritor. No se lo reprocho. Más raro sería que sus libros no tuvieran nada que ver entre sí. Yo misma tengo mis expresiones y seguro que si una misma persona me escuchara todo lo que digo y pienso resultaría pesada...por eso creo que a veces ni uno mismo se aguanta.

Bueno Rosemunde...muchas gracias de verdad por su trabajo. Si ahora no escribe, le deseo que descanse y esté bien de salud. Un abrazo y muchos besos.

Thursday, August 13, 2009

De nuevo carta póstuma al Sr. Dickens:


Estimado Mr. Dickens:
No sé por qué me costó tanto leer la primera parte de su novela porque el final me ha encantado. No es sólo una historia, una descripción de hechos, su novela va más allá de eso, reflejando el interior de las personas y al final, la grandeza y la debilidad de la condición humana.
El lenguaje es ciertamente antiguo pero la temática, como me ha venido pasando con sus novelas, sorprende por lo tremendamente actual, igual que las actitudes de los personajes y sus comportamientos.
Los estereotipos están llevados al grado máximo: Nelly es la candidez, todas las virtudes y la santidad personificadas mientras que Quilp es el demonio mismo. Luego existen "grupos de bondad", como la familia de Kit y otros mismos grupos que rodean a los personajes negativos. También hay personajes que evolucionan, como Ricardo Swiveller que al principio parece querer formar parte de la conspiración pero más tarde se "convierte". Es curioso también cómo esta personificación está plasmada incluso en la fisonomía de los personajes, en cómo son sus cuerpos, sus movimientos y sus gestos.
Es de verdad una novela interesante, que se lee fácil y, como digo, en la que se ven situaciones que podrían estar descritas hoy día.
P. D. a los ajenos: Agradezco mucho a la persona que me incitó a leer Almacén de antigüedades pese a que apenas acabo de terminar otro libro de Dickens
Copio un párrafo del inicio en el que, el imaginario narrador de los hechos, despide así a los lectores:
Y ahora, lector, cesando en mi papel de introductor de personajes en esta novela, me despido de ti, dejando que hablen y obren por sí ellos mismos.
Y otro también digno de destacar y que resume la delicadeza literaria de la obra:
Calmó el viento y empezó a nevar, cayendo copos tan grandes y en tal cantidad que pronto se cubrió la tierra. Dejó de oírse el sonido de las ruedas y las pisadas de los caballos. Todo estaba silencioso: parecía como si, terminado el movimiento de la vida, envolviera a la Tierra un sudario de muerte.

Monday, July 27, 2009

Estimado Sr. White:


Sólo he leído dos biografías en mi vida...bueno, quizás alguna más. Pero las dos que recuerdo con exactitud, se refieren a la misma persona: J. R. R. Tolkien. La anterior es la que usted incluye en su bibliografía, la de H. Carpenter, y que recuerdo me gustó mucho. La suya también me ha absorbido por completo aunque quizás le sobren algunas líneas sobre lo que otros dijeron de él.
Me parece muy interesante la vida de Tolkien aunque, una vez empieza la narración uno descubre que es una vida completamente normal. No me gusta "deizar" a las personas.
Su forma de contar es muy entretenida y me he leído en libro en pocas horas, aunque no seguidas.
Muchas gracias por su trabajo.

Tuesday, June 16, 2009

Estimada sra. Nickson:


Me olvidé de mi Plan de Autoformación Literaria...¿era así? Ni siquiera recuerdo si ese era su nombre concretamente. No tengo la seguridad suficiente para decir que su libro - aparte de todos los que he leído anteriormente desde el despiste - haya justificado este olvido. Pero lo cierto es que su novela Así empezó todo me ha encantado. Y me hace gracia que sea Rosamunde Pilcher quien la alabe en la cubierta. Realmente son dos autoras muy relacionadas. Las dos escriben en ambiente actuales (cronológicamente hablando), de zonas de Inglaterra que nunca - hasta este libro - he llegado a situar correctamente, sobre ambientes de casas maravillosas, llenas de flores, con sonidos campestres, cocinas de ensueño y comidas que dan mucha hambre, libros que llenan sus páginas de teteras y tazas de té caliente y cargado - o café, según versiones -, pastas y bollos horneados (en este hay volovanes por encima de todo...no recuerdo eso en Pilcher...), lluvia tras los cristales, botas embarradas y perros que corretean detrás de conejos (¡viva! ¡Los perros para el campo! Perdón por el inciso personal), sagas familiares unidas o desunidas luchando por unirse...¿He dicho casas? ¿Sí? Pues casas y más casas, como centros de las novelas, con verjas, porches, terrazas, cocinas, lavaderos, dormitorios, salones, talleres...balaustradas, escaleras...
En fin, novelas para descansar, para recrearse y para soñar con la campiña inglesa.
Y encima de todo este ambiente la historia de este libro es realmente complicada y con sorpresas a cada paso. Tiene también sus puntos de humor.
Así que por supuesto, gracias.

P.D. a los ajenos: He señalado sólo una frase, aparte de los dos únicos poemas que aparecen en el libro:
Así que mandó un saludo silencioso y rápido a Dios y confió en que si pasaba por allí en busca de mensajes, tomase nota de los suyos.

Y los poemas, casualmente, Elizabeth Barrett Browning:
Sí, te respondí la pasada noche. No, señor, dije esta mañana. A la luz de las velas, los colores no son como a la luz del día.

Y de Yeats:
Pero yo, siendo pobre, solo tengo mis sueños; he extendido mis sueños a tus pies; pisa suavemente, porque estás pisando mis sueños.

Querida sra. Ana María:


Estoy encantada con su novela. Sólo había leído una de sus novelas fantásticas y tengo un recuerdo entre duro y grato. Lo primero por los años que tardé en leer Olvidado Rey Gudú y lo segundo porque una vez acabándolo, no quería que terminara. Paraíso inhabitado es una novela distinta aunque también con una carga de "lo fantástico" similar y a la vez diferente.
Me ha parecido - no sé si por mi mente a veces calenturienta - una novela bastante no sabría decir si sexual o sensual...quizás las dos y con seguridad lo último si me refiero (ni yo misma lo sé) a una carga sensitiva, de sentidos, de sensualidad.
A veces sí choca lo que insiste en algunas ideas. Desde un primer momento ya se capta que el centro de la casa es la parte no-noble y la vida de Adriana gira en torno a las personas que por esas habitaciones se mueven. No es necesario, por tanto, que se repita hasta el cansancio. Da la impresión - como pasa en otros libros y exagerando al máximo - que la novela se ha escrito por capítulos independientes y aislados y las ideas debían por tanto repetirse porque se iban a leer por primera vez.
Es un libro lleno de magia, de palabras no escritas y otras invisibles que pueden leerse entre líneas. Y esto lo hace también un libro mágico que dice sin decir. Que habla de la infancia que se pierde y de las cosas que no se entienden.
Gracias por este regalo.

P. D. a los ajenos: adjunto un párrafo que podría resumir esa idea sobre el escenario del libro. En muchos momentos de la novela las escenas se desarrollan en la cocina pero aquí, ya avanzada la historia, se habla del lugar:
Había un gran desconcierto, un desorientado y desapacible ir y venir creciente, desde el corazón de la casa: la cocina. Allí donde se narraban cuentos, se desvelaban historias familiares, y se cobijaban secretos mal tapados: un enorme corazón latiendo, una llama infatigable desde antes de que yo naciera. Ecos de un fuego, que aún crepita en episodios familiares, gaceta diaria de sucedidos domésticos, todos envueltos en humo de pucheros, cazuelas y toda clase de suposiciones, rencores y, acaso, de vez en cuando, alguna esperanza, una chispa de amor.
Y luego, una bella frase puramente literaria. Dijo no, pero se explica esto:
Ella negaba, moviendo la cabeza de este a oeste con una rotundidad incontestable.

Friday, June 05, 2009

Estimado Sr. Savage:


Su libro no es que me haya devuelto las ganas de vivir...pero sí las ganas de leer. No me ha parecido una novela floja y ni siquiera, como me habían dicho, aburrida en la parte central, es más, tiene sus puntos de humor, su reflejo de las desgracias emocionales de la vida y una prosa rápida y entretenida.
Y de nuevo, además, un libro que habla sobre libros. Un género que me gusta y que te sugiere continuar.
He estado intentando hacer una recopilación de los libros que aparecen en Firmin. Espero, cuando tenga un rato, poder trasladarla aquí...¡sólo lo que he podido reunir!
Muchas gracias y por el empujón que me ha dado.

P. D. a los ajenos: traslado aquí las referencias de libros y autores citadas en la novela y que he podido recopilar. Lo he hecho una vez leído el libro así que la búsqueda ha consistido en una relectura con ojos sólo para la letra cursiva.
- Lolita / Nabokov
- / Tolstoi
- El buen soldado / Ford Madox Ford
- / Zane Grey
- Moby Dick
- El Quijote
- Finnegans Wake / Joyce (el Gran Libro)
- Oliver Twist
- Huckleberry Finn
- El gran Gatsby
- Las almas muertas
- Middlemarch
- Alicia en el país de las maravillas
- Padres e hijos
- Las uvas de la ira
- El camino de la carne
- Una tragedia americana
- Peter Pan
- Rojo y negro
- El amante de Lady Chatterley
- / Faulkner
- / Flaubert
- / Pound
- Jane Eyre
- /Anna Frank
- De ratones y hombres
- / Daniel Dafoe
- El viento de los sauces
- Anatomía y fisiología del sistema nervioso en general y del cerebro en particular / Franz Joseph Gall
- Peyton Place
- Doctor Zhivago
- Dombey e hijo / Dickens
- La vie de Marianne / Marivaux
- Guerra y Paz
- Muerte en Venecia
- Las recetas ilustradas de Betty Crocker
- El poder del pensamiento tenaz / Norman Vincent Peale
- La artritis y el sentido común / Dale Alexander
- Webster's

Friday, March 20, 2009

Sí, sí, sigo aquí...

...con muchas ideas de lectura pero pocas ganas de leer reales, con muchos libros empezados e igual tanto abandonados y al fin, con un poco de tristeza por no encontrar nada que me enganche a la lectura...

Thursday, January 22, 2009

Estimado Sr. Schlink:

Wie geht es Ihnen?
Me ha gustado mucho leer El lector. Una novela corta y de grandes dilemas. Lo más impresionante es todo lo que puede marcarnos una simple anécdota de nuestra vida. Lo que en la vida de Michael Berg podría haber sido sólo una "historia", un capítulo aislado, algo que ocurrió en su adolescencia, es algo que le seguirá - o le perseguirá- a lo largo de toda su vida. Es algo ciertamente agobiante pero puede ocurrir, y ocurre, a la mayoría de las personas. Es curioso cómo no podemos dejar atrás el pasado aunque queramos, incluso si éste no ha sido doloroso, sino simplemente pasado. Creo que Punset (un escritor al que quizá conozca) ha escrito algo parecido diciendo que "somos pasado" porque todo lo vivimos en torno a lo que hemos sido...aunque esto quizá no tenga mucho que ver con mi reflexión.
Me gusta su estilo narrativo. La historia contada en pasado pensando cómo era y cómo es, lo que creía en ese momento y lo que cree, lo que sentía en ese momento y lo que siente ahora. Y el mezclar esos tres grandes actos que corresponden con tres edades distintas del personaje.
Espero ver la adaptación cinematográfica. Muchas gracias y hasta siempre.

Wednesday, January 21, 2009

Querida Stephenie:

Me estoy empezando a preocupar...¡¡su libro me ha encantado!! Y es que sólo leo libros de adolescentes (que me perdonen los fans adultos). Pero es que ha debido de escribir con buenas dosis de tinta "enganchadora" para arrastrarme a leer el libro en unos días.
Y en este caso he sido antes de la película. Me alegro, porque me ha gustado tener una buena base para la imaginación. Tampoco me ha desagradado que ambos, guión y libro, fueran idénticos. Creo que es lo que se espera de estos libros-fenómeno.
Y no tengo más. Espero que la historia siga bien. En el fondo es como un gran ideal: alguien que lucha contra lo que es porque su fin es amarte. Y un amor tremendamente incondicional...creo. Y lo que más me gusta es que he conocido la saga cuando la historia ya tiene fin. Eso de andar esperando a que publiquen más libros es un tanto desesperante.
En fin...intentaré volver a Hemingway...aunque no creo que lo consiga. Kisses!

Friday, November 28, 2008

Querido Federico:

Libro. Libro de adolescente. Libro de frases usadas. Libro que quiere engañarte presentándote un amor excesivamente idílico, con situaciones perfectas, con "sabores" (omito lo que pienso al respecto) perfectos, con - incluso - problemas perfectos. Y, pese a todo, libro que engancha: Libro fácil.

Es curioso, por supuesto querido Federico (enlacen pues a su página y a la que Planeta ha montado para él), que yo haya leído este libro. Claro, me dejé enganchar. Y podría haberlo abandonado, podría... pero, claro, me dejé enganchar. Y ha sido así porque este es un libro de autobús, de comidas en solitario, de esperas en sitios bulliciosos. Y, de nuevo claramente, no tendría por qué pedirle más... pero no, señores, SE EXIGE CALIDAD. A lo mejor es que yo no entraba dentro del radio de público al que va dirigido este libro. Quizás es que he leído un libro juvenil. No sé si otras personas que lean el libro se sentirán, como yo lo he hecho, un poco engañadas ante tamaña felicidad de vida, de chicas de 18 años con motos/coches/minicoches, dinero para caras esculturas y reservas en lugares romántico/chic's, visitas a balnearios/snowboard, que van con el bañador/bikini debajo a todas partes...perdona, pero si quieres hacer una historia real, hazla...y básate en la realidad. Luego está el toque (qué líbreme el cielo de decir de qué tipo) de describir los vehículos hasta la textura de las alfombrillas. Perdona si te llamo pero...¿podrías incorporar fotos de los modelos de coches en futuras ediciones? Estoy segura de que ayudaría a la imaginación porque, después de tanta descripción, no sé en qué coches van montadas Elena, Olly o Diletta. Aunque sí le felicito por la ambientación: el callejero y el hostelero...¡y por el musical! Aunque estoy segura que en italiano no pierde tanto y uno puede incluso recordar las melodías. Y las frases célebres, ya le digo, MUY MANIDAS, repetitivas, cansinas... parecen de corta y pega, escritas con un libro de las 100 mejores citas al lado.
¿He sido muy dura? No sé, no lo pretendía. Piense que lo he leído hasta el final (y he ojeado los agradecimientos) y que será porque en el fondo me ha gustado.
Ciao

Saturday, November 08, 2008

Carta póstuma al Sr. Charles Dickens:

Estimado Sr. Dickens:

Me hallo aún en la ardua tarea de leer la introducción a su obra que Cátedra coloca al principio y que a mí me gusta leer al final. ¿Qué podría decirle de mi lectura de Grandes Esperanzas? En primer lugar que me parece llevo siglos leyéndolo... a lo mejor hasta hay alguien que me ha echado de menos.Tanto que ya no recuerdo lo que era leer fuera de Dickens. Bien, he cumplido entonces mi objetivo: "algo de Dickens". En realidad la novela me ha gustado. Su narración en algunos momentos es plenamente actual pero será por los momentos en que no lo es por los que he tardado tanto en leerla. Es sarcástica, sí, como dice la edición y por eso sorprende. Refleja muy bien el mundo interior de alguien con dudas, con sentimientos contrarios, con remordimientos...todo lo que forma parte del diálogo interior de uno. Pero, como me ocurre a veces, hay momentos en los que me he perdido y que me he perdido, esto es que, sin saber si había algún mensaje, creo que me he dejado algo atrás.
Yo, desde luego, estoy del lado de Pip. Su destino o la sucesión de los acontecimientos le arrastra pero en el fondo él no es consciente de esto. Se ve manejado por personas y, al final, tanto soñar, acaba siendo aun más desgraciado. Y todo esto pese a que la novela tenga un final feliz. Te apiadas de él y piensas si es positivo que la fortuna ni te roce. Para todo hay que estar preparado: tanto para la mala como para la buena suerte. Él, aunque se olvidó de su familia, no se convirtió en un ser arrogante y despreciante (si es que esta palabra existe), además que la conciencia no se lo permitía. Y creo que es por eso por lo que me compadezco, porque estaba luchando por ser algo que él no era porque era lo que tenía que hacer, lo que el destino le había marcado.
Situaciones extrañas las hay y el entorno de la Señorita Havisham la que más. Y es curioso imaginar al escritor victoriano escribiéndola. Parece algo tan actual, por lo estrafalario, que podría estar escrito en una novela de hoy en día además de otro género.
Hay muchos personajes que no he llegado a comprender: el carácter de Estella, Orlick y Pumblechook, al que me he pasado la mayor parte del libro confundiendo con otro, o al menos dudando de si se refería a este o a algún otro personaje que apareciera en la cena inicial.
En fin y en todo, gracias Sr. Dickens desde mi pequeño acercamiento a su obra.

P. D. a los ajenos: Aquí dejo algunos párrafos que he ido señalando por su redacción o porque me traían a la memoria otras anécdotas.

Dios sabe que no debemos nunca avergonzarnos de nuestras lágrimas, pues son lluvia que cae sobre el polvo cegador de la tierra que endurece nuestros corazones. Me sentí mejor que antes de haber llorado, más triste, más consciente de mi ingratitud, más manos. De haber llorado antes tendría a Joe allí a mi lado.

Todos los estafadores del mundo no son nada en comparación con los que falsean consigo mismos; yo me engañaba a mí mismo con aquellas excusas. Sin duda era cosa curiosa: que inocentemente cogiera media corona falsa, de manufactura ajena, es comprensible; ¡pero aceptar a sabiendas las espúreas monedas de mi propia fabricación como buenas...! Cualquier desconocido amable, bajo pretexto de doblarme mejor los billetes de banco y en aras a la seguridad, puede sustraerme los billetes y darme a cambio cáscaras de nuez, pero ¿qué importancia tiene su trueque comparado con el mío si yo empaqueto mis propias cáscaras y me las hago pasar ante mí mismo por billetes?

Cuando me hube metido en la cama, cansado, apesadumbrado, y con los pies doloridos, descubrí que no podía cerrar los ojos más de lo que hubiera podido cerrar los de este loco Argos*. Y así, en la soledad y silencio de la noche, nos mirábamos el uno al otro.
*Personaje de la mitología griega que poseía cien ojos

Tuesday, November 04, 2008

Estimado sr. Julian Barnes:

Me ha hecho mucha gracia leer su libro El perfeccionista en la cocina. Nunca hubiera imaginado un libro así...pero claro, es que mi imaginación, en muchos aspectos, da para poco.
Creo que su punto de vista respecto a la cocina es diferente al mío, aunque sea sólo en algunos puntos. Yo cocino con preocupación ecológica-económica. Nunca se me ocurriría tener todo el día - es decir, 24 h. - a fuego medio o a 65 º una pieza de venado, ardilla, avestruz o tigre sin peligro de extinción. Además, ¿qué son esas carnes? ¿Dónde se compran? Realmente usted es un cocinero experimentado y no tengo por qué compararme. Creo que he comprendido su mirada a la cocina y su afición. Me ha encantado lo del "la mujer para la que" porque cada uno tenemos "alguien/es para quien/es" o pretendemos o soñamos o imaginamos tenerlo. Me gusta su definición de la cocina:
Cocinar es la transformación de una incertidumbre (la receta)
en una certeza (el plato) por medio del ajetreo.
Además de esa referencia que usted recoge, de R. L. Stevenson:
Cada libro es, en un sentido íntimo, una carta circular a los amigos de quien lo escribe.
Reírme con un libro, otra sensación. Un libro ligero, para leer en el autobús, al sol en otoño, descansando después de comer...pero en mí, no ha despertado el afán de cocinar...y menos de ser perfeccionista.
Por último, no se avergüence de su cajón de cachivaches. En mi casa existía en la cocina "el cajón del desorden" en el que había de todo, menos objetos de cocina. Aún recuerdo algunos de los objetos que allí había, considerados por mí como tesoros olvidados que de pronto aparecían y traían viejos recuerdos. ¿Qué fue de ellos...?
P. D. a los ajenos: falta por publicar la entrada del libro que he leído anterior a este, por cierto, publicado con ilustraciones en Anagrama, de Dickens, que ya tengo preparado pero que las maravillas de la tecnología no me ha permitido colgar.

Sunday, August 31, 2008

Estimado Sr. Irving:

Lo malo de ver las adaptaciones cinematográficas antes de leer las fuentes de origen escritas suele ser que esperamos que ambas se asemejen por un supuesto de fidelidad en lo que guionista/director nos cuentan de la producción del autor. Y se producirá el eterno duelo entre personas que prefieren el libro o la película y la teoría sobre qué leer/ver antes y si esto influye en lo siguiente. Me gusta mucho la película Las normas de la casa de la sidra y por eso creo que me ha decepcionado que su novela Príncipes de Maine, Reyes de Nueva Inglaterra se parezca tan poco...¡o más bien al revés! La película utiliza algunos personajes y se basa en tres o cuatro anécdotas, núcleos centrales o no de la historia, aunque, eso sí, no inventa nada gracias a Dios. En fin, me imagino que era de esperar que no se produjera una adaptación fidelísima y al pie de la letra de 624 páginas (en la edición que he leído de Fábula – Tusquets, con sólo 2 ó 3 erratas, apreciables eso sí...pero al menos íntegra (en la Biblioteca se habían perdido las primeras 25 páginas de su único ejemplar)).
¿Si se hace demasiado cansino el tema del aborto? Creo que no. En el libro hay en el fondo un debate abierto aunque, en el fondo, no tan encarnizado. No sé si es así para que cada uno se sume al que mejor le parezca, se esconda detrás del Dr. Larch o de Homer...no sé, yo me he mantenido al margen...es una novela. Aunque no sé si he hecho mal y la vida es de los que escogen. Realmente no sé detrás de qué espalda estaría si tuviera que practicar abortos...
Faltan descripciones y a la vez sobran. Faltan, de personajes. Sobran, de instrumental, de maquinaria, de huertos y manzanos...aunque no todas, claro está.
Me ha parecido muy interesante la voz de la lectura llena de grandes lecciones: el Dr. Larch hablando de “Aquí en St. Cloud's” o “En otras partes del mundo” o el modo de pensar y razonar de Homer, en el fondo tan esquemático, la idea del beduino, el amor y los términos en que se expresa, entre el obstreta y su discípulo...
Tengo algunas frases célebres:

“La adolescencia”, escribió Wilbur Larch, “¿se presenta cuando por primera vez en la vida descubrimos que tenemos algo terrible que ocultar a los que nos aman?”

Pero Homer Wells, desde la ventana del Wally, no podía saber que los besos del Dr. Larch andaban sueltos por el mundo, buscándole.

Y una frase resumen para los que me conocen:
Pero a la gente de Maine no le gustan los teléfonos, un invento grosero; especialmente en el caso de noticias importantes, un teléfono suele cogerte con la guardia baja.

Gracias Mister Irving.

P. D. Acabo de saber – ignorante de mí – que es usted el autor del guión de la citada película. ¿Debo retractarme? ¿He dicho algo inadecuado? Espero que no

P. D. a los ajenos: He encontrado una entrada de un blog de alguien al que le gusta mucho este autor. Lo reseño aquí.

Saturday, August 02, 2008

Querido Sr. (Ed.) Paul Auster:

Acabo de terminar de leer el libro de historias recopiladas por usted Creía que mi padre era Dios y tengo que decirle que me ha encantado.
No soy para nada amiga de los relatos cortos. Prefiero las largas historias donde da tiempo a conocer a los personajes y al desarrollo de acontecimientos, pero... su libro ha sido una excepción.

Le doy también las gracias a todas las personas que se molestaron en escribir sus historias. Me parece una idea grandiosa y todas las historias tienen un gran valor y están contadas con toda el alma, aunque sean pequeñas anécdotas. Creo que ninguna desentona, ni las más cortas ni las más largas. Te llegan como si te las contara un amigo, junto a un café, en una tarde de anécdotas.

Las únicas que me han gustado menos han sido las del último capítulo, las de Meditaciones, y si tuve una historia preferida la olvidé, porque la siguiente se convirtió en la más preferida. Como he tardado mucho tiempo en leerlo, apenas recuerdo la última historia, pero sé que algunas me han impresionado mucho y otras me han hecho llorar. Resulta gracioso que en algunas historias no sabemos si escribe un hombre o una mujer hasta casi el final o en la firma, porque muchas veces eso no importa. Me ha gustado mucho conocer una parte de estos 180 estadounidenses que viven en un país tan grande, tan dispar de punta a punta en todos sus aspectos.

Gracias por el esfuerzo que le supuso recogerlas, aceptar la petición del programa y la sugerencia de su mujer del modo en que debía realizarse.

Wednesday, July 16, 2008

Estimado sr. Bradbury:


Acabo de terminar su novela Fahrenheit 451 y no me ha terminado de convencer. Creo que es más la repercusión posterior que ha tenido el libro, que éste en sí. La verdad es que la historia es bastante buena, pero la expresión de los detalles, a veces abstractos, como el tema de "la Familia" o tantas otras cosas, hace que la historia se disperse. No ahonda tanto en los libros como yo pensaba y el hecho de que las personas los memoricen, es casi un apunte al final de la narración.

Me parece una filosofía difícil de leer, un poco vacía, hueca...pese a que hay un transfondo en este tema, creo que le falta algo, que no se tratan los puntos centrales de lo que podría ser una caída así del hombre.

Los cuentos que acompañan a la historia en la edición que he leído - una de Minotauro, de 2002 - los he dejado a medias. No por desinterés, sino porque me apremian otros libros que esperan su turno.

Y me ha gustado el postfacio (¡menuda palabra! Tan rara como que sólo estamos acostumbrados a oír a su prima lejana, prefacio) en el que usted cuenta el modo en el que el libro se gestó. Y anoto aquí, sólo las últimas frases de éste que deben expresar cómo un autor siente su obra:


...La muchacha le olió el uniforme y le reveló la espantosa misión de un bombero, revelación que llevó a Montag a aparecer en mi máquina de escribir un día hace cuarenta años y a suplicar que le permitiera nacer.

- Ve -dije a Montag, metiendo otra moneda en la máquina-, y vive tu vida, cambiándola mientras vives. Yo te seguiré.

Montag corrió. Yo fui detrás.

Ésta es la novela de Montag.

Le agradezco que la escribiera para mí.


P. D. a los ajenos: no hay foto de la portada de la edición leída. Pero la habrá. (23/07/2008: Ya la hay!)

Tuesday, July 08, 2008

Querida Sra. Arundhati:

Tengo una doble sensación...aunque ahora me aflore el llanto. No recordaba esta sensibilidad desde...mi última lectura. Pero cada vez que ocurre me sorprende. Comenzar a leer su libro me pareció difícil. Tampoco lo he comprendido enteramente. Es un poema hecho prosa y hay muchas partes que se escapan a mi corto entendimiento para estas cosas.
Me gusta mucho este estilo: frases cortas, aisladas por puntos que encierran un gran significado. He marcado tantos pasajes que el libro ha doblado su volumen con tantas esquinitas de páginas señaladas...y lo peor...es que he olvidado copiarlos antes de devolverlo en la biblioteca...espero que el siguiente lector no me lo tenga en cuenta. De memoria, y con las lágrimas de la despedida de Estha todavía corriendo por mi cara, sólo puedo recordar algunas ideas sobre una fuente con un "amor-en-Tokio" y un tupé deshecho, los embajadores de "Dios-sabe-qué": I. Palo y E. Pelvis.
Debo agradecer su lectura a aquella persona que se acordó de citar este libro entre sus preferidos. No todas las sugerencias de los demás nos sirven pero en este caso el esfuerzo por continuar, la curiosidad por conocer los gustos de otras personas y la propia belleza progresiva del libro, me han ofrecido una preciosa lectura.
Echo en falta más traducciones de términos indios. Y se me hacen raras las rimas tan perfectas: me da por desconfiar de la fidelidad de la traducción. Y todo porque al principio pensé que el libro estaba escrito en...¿indio? No. Por fin descubrí que lo escribió en inglés.
El libro rebosa ternura por sus cuatro costados...y ahora me da por pensar si también lo hará en su idioma original. Lleno de inocencia y de amor PURO, como el de unos hijos que veneran a su madre.
Gracias señora Roy. Libros así, pese a la tragedia que narran, levantan el espíritu.

Jueves 10/07/2008
P. D. a los ajenos:
He recuperado el libro de las esquinitas dobladas. Con la venia del "Señor de la Propiedad Intelectual" paso a transcribir algunos párrafos (sólo para abrir boca):

Estha siempre había sido un niño callado, así que nadie pudo determinar con precisión el momento exacto (por lo menos el año, ya que no el mes ni el día) en que dejó de hablar. Simplemente, dejó de hablar; eso es todo. El hecho es que no hubo un "momento exacto". Había sido un asunto de reducción paulatina del negocio hasta llegar al cierre definitivo. Un ir quedándose callado apenas perceptible. Como si, sencillamente, se hubiese quedado sin tema de conversación y ya no tuviese nada más que decir. Además, el silencio de Estha nunca fue incómodo. Ni molesto. Ni llamativo. No era un silencio acusador, de protesta, sino más bien un aletargamiento, una inactividad, un equivalente psicológico de lo que hacen los peces dipneos para soportar la temporada de sequía, salvo que, en el caso de Estha, dicha temporada parecía que iba a durar eternamente.
Con el tiempo había adquirido la capacidad de mimetizarse con aquello que tuviese detrás (librerías, jardines, cortinas, puertas, calles) hasta parecer inanimado, casi invisible para un ojo inexperto. Normalmente, a los extraños les llevaba cierto tiempo reparar en él, incluso aunque se encontrasen en la misma habitación. Y tardaban aún más en darse cuenta de que nunca hablaba. Había quien ni siquiera lo advertía.
Estha ocupaba muy poco espacio en el mundo.

Y sólo un trozo más:

Entonces, para que Estha y Rahel tuvieran un sentido de la perspectiva histórica (...) les habló de la Señora Tierra. Les dijo que imaginaran que la Tierra - que tenía cuatro mil seiscientos millones de años - era una mujer de cuarenta y seis años, tan mayor, dijo, como la señorita Aleyamma, que les daba clases de malayalam. A la Señora Tierra le había llevado toda su vida convertirse en lo que era. Separar los océanos. Levantar las montañas. La Señora Tierra tenía once años, dijo Chacko, cuando aparecieron los primeros organismos unicelulares. Los primeros animales, criaturas como los gusanos y las medusas, no aparecieron hasta que tenía cuarenta años. Ya tenía más de cuarenta y cinco (de eso hacía apenas ocho meses) cuando los dinosaurios empezaron a deambular por su superficie.
Toda la civilización humana, tal y como la conocemos - les dijo Chacko a los gemelos-, comenzó hace apenas dos horas en al vida de la Señora Tierra. (...)
Chacko dijo que era algo sobrecogedor y una lección de humildad (...) pensar que toda la historia contemporánea, las Guerras Mundiales, la Guerra de los Sueños, el hombre en la Luna, la ciencia, la literatura, la filosofía, la búsqueda de conocimientos, no fueran más que un leve pestañeo de los ojos de la Señora Tierra.
- Y, por lo que respecta a nosotros, queridos míos, todo lo que somos o lo que podemos llegar a ser no será nunca más que un destello en los ojos de la Señora Tierra - dijo Chacko en tono grandilocuente, tumbado en la cama y con la mirada clavada en el techo.

Y, por no ofender más al "Señor de la Propiedad Intelectual", acabo aquí, aunque me encantaría contaros el pasaje en el que ven la película Sonrisas y lágrimas: es perfecto